Cultura

El patrimonio de Carmona narra los cuatro siglos del voto concepcionista

Una exposición recopila obras de gran valor artístico para realizar una rica narración histórica y devocional

En la muestra pueden verse piezas de Duque Cornejo, Hita del Castillo o Juan Bautista de Amiens - A.M.
Retablo de Juan Bautista de Amiens - ABC
El templete del Simpecado de la Virnge de Gracia para su romería, la imagen de Santa Ana de Hita del Castillo y el sagrario del convento de las Descalzas - A. M.
ALBERTO MALLADO Carmona - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

La localidad sevillana de Carmona tiene materia prima patrimonial para narrar con la escritura de la belleza y el arte casi cualquier episodio histórico desde Roma hasta ahora. Sólo, aunque no es poco, hace falta el conocimiento de las piezas atesoradas en iglesias y conventos, la capacidad para modular con ellas una sintaxis comprensible y la voluntad de hacer el esfuerzo de la narración. En esta ocasión, como en otras con protagonistas similares, el círculo virtuoso se ha completado para formar la exposición «AVE-EVA», una hermosa narración alrededor de la devoción Inmaculista.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Carmonacumple el 400 aniversario de su voto concepcionista. La corporación ha diseñado un conjunto de actos y ha situado en el centro una exposición que es todo un lujo y una oportunidad única para acercarse a piezas poco conocida. Es la respuesta, a la altura de la efeméride, de una corporación que  ha hecho de la labor cultural una de sus notas distintivas. Han contado para articular la muestra con la labor de Antonio García Baeza, como comisario; Rafael Morales de la empresa cultural Adarve como director de montaje y María Isabel González como coordinadora de préstamos, además de los brazos y el trabajo del equipo de priostía de la corporación y de un animoso grupo de hermanos.

Ellos han buceado en el patrimonio local para encontrar las piezas con las que componer la muestra. Han pescado en caladeros de arte tan ricos como las iglesias carmonenses de Santa María y San Bartolomé; los conventos de Santa Clara, las Descalzas y Madre de Dios; el patrimonio de las hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Esperanza, la Sacramental de San Pedro, la Virgen de Gracia y el Silencio de Sevilla. Para desarrollarla se ha elegido un escenario perfecto, el convento de Santa Clara, que de por sí es una «exposición» en ladrillo y cal del mejor mudéjar. Más concretamente su torre, transformada por las monjas con gran acierto en lugar de exposiciones, junto al coro alto, para mostrar su patrimonio. El discurso se articula así en paralelo a la subida a través de las plantas de la construcción y remata con el añadido de las espléndidas vistas de su mirador.

La muestra comienza con el saludo de María, a la primera mujer «AVE-EVA» que da título a la muestra. María se presenta como la nueva Eva, que propicia la salvación y que es la última rama del árbol de Jesé, representación que aquí puede verse. En esta primera sala comienzan a desplegarse piezas de valor. Una de las más relevantes de la muestra es el retablo pictórico de Juan Bautista de Amiens, de 1601. Magnífico, poco conocido y delicadísimo es el grupo escultórico de San Joaquín y Santa Ana en la Puerta Dorada de Hita del Castillo que procede de San Pedro. Sorprendente la presencia de un San Juan de Zurbarán perteneciente a un apostolado completo que se conserva en Santa María y que aquí sirve para hacer referencia a la mujer vestida de sol a la que el Evangelista se refiere en el Apocalipsis.

Más arriba, en la sala siguiente se hace referencia al surgimiento de la devoción inmaculista en Carmona que se remonta ya a 1516 y que cobró especial auge cuando la cofradía de los nazarenos de la localidad, a imagen de la de Sevilla juró defender esta idea en 1617. Se muestra la carta original dirigida a los hermanos de Carmona por Tomás Pérez desde el Silencio de Sevilla para que la siguieran en la defensa inmaculista. La sala recoge piezas que hacen referencia a las virtudes de María y que aparecen en diversos objetos, desde joyas o atributos hasta el monumental sagrario de la Descalzas, dorado y barroco que evidencia la calidad de su talla en la perfecta ejecución de los evangelistas que lo coronan.

En el coro alto encontramos piezas como el templete del Simpecado de la Virgen de Gracia que se emplea para la romería, uno de los trajes de la patrona de Carmona, que siguen la antigua fisonomía de los ternos de la damas de corte del siglo XVII, y que incorpora el «azul purísima» como fondo o un cuadro procedente del Silencio en el que aparecen dos nazarenos con la vela y la espada, símbolos de la defensa del dogma.

Inmaculada de Duque de Cornejo
Inmaculada de Duque de Cornejo- A. M.

La siguiente sala, eleva aún más el gozo estético y la sorpresa del re-descubrimiento de piezas de gran calidad. De la capilla Sacramental de San Pedro hay una monumental Inmaculada de espléndida factura. De Santa María, otra Inmaculada de Duque Cornejo, una de las piezas de referencia de la exposición y del convento de Madre de Dios, una imagen de Jacinto Pimentel de 1630.

Hay varias representaciones más del mismo tema en madera, muy interesantes y que permiten seguir las fórmulas usadas por los imagineros para la representación de esta iconografía, y su diferenciación de otra similar, la de la Asunción. En el plano pictórico se aprecia el cambio de iconografía operado en el tema a raíz de la fijación de la misma por Francisco Pacheco, desde el rojo de la túnica, al azul y blanco de las pinturas de Murillo. Precisamente se exhibe una copia de buena calidad de una obra del autor sevillano.

La muestra culmina con alusiones a la proclamación del Dogma de Fe en 1857, una fecha en la que la Hermandad de Nuestro Padre llevaba 240 años defendiéndolo. Desde aquí se lanza también una mirada al futuro. Se muestra el boceto en barro para una imagen de la Inmaculada que la hermandad ha encargado a Antonio Daniel Comas para el retablo en el que recibe culto Nuestro Padre. Y si la muestra comienza con un retablo del XVII, acaba con un del siglo XXI, un via lucis que la hermandad ha encargado al pintor Federico Jaime López y que apunta en la línea de la apuesta por la modernidad artística que la antigua cofradía de los nazarenos ha convertido también en parte de su identidad.

La exposición puede verse hasta el domingo en horario de 11 a 14 horas y de 19 a 23 horas. Un horario que permitir acudir a verla tras la multitudinaria Novena de la Virgen de Gracia que tiene lugar estos días a pocos metros de la exposición en la iglesia de Santa María.

Calendario de actividades

La celebración de los cuatro siglos del voto concepcionista en Carmona contará con un calendario de actividades a desarrollar en los próximos meses. Todos los hermanos harán una renovación del voto concepcionista, habrá conferencias, un via lucis, se editará un cómic que hará la asociación Carmona en Viñetas y se ha editado un cartel de la artista Manuela Bascón.

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