La Junta ha dado luz verde para extraer el mosaico de Cantillana para su mejor conservación
La Junta ha dado luz verde para extraer el mosaico de Cantillana para su mejor conservación - ABC
VESTIGIOS

Patrimonio aprueba la extracción del mosaico romano del siglo II d. C. hallado en una calle de Cantillana

Fue hallado durante unas obras de la calle Sacristán José Díaz Hidalgo del casco histórico del municipio junto con un pozo de la misma época

CANTILLANAActualizado:

La Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía en Sevilla, presidida por el delegado territorial, José Manuel Girela, aprobó ayer el proyecto de extracción y exposición pública del mosaico romano hallado durante las obras adscritas al Programa de Fomento de Empleo Agrario y Rural (Pfoea) de 2017 en la calle Sacristán José Díaz Hidalgo de Cantillana.

Este proyecto contempla la extracción del mosaico y todas las estructuras aledañas —como el pozo, cordones, columnas y otros— de su ubicación actual, y el traslado a un soporte inerte, con el fin de dotar a las piezas de una base estable que aísle al mosaico de humedades de capilaridad procedentes de la ubicación de origen, y que son el principal agente de deterioro de este tipo de piezas.

Este espectacular mosaico romano datado en el siglo II después de Cristo y hallado en el marco de unas obras planeadas en la citada calle del casco histórico constituye un legado de la antigua «Naeva» romana, de la que nace la actual Cantillana.

Además, después de aquel hallazgo acontecido en noviembre de 2017, en enero de este año la alcaldesa del municipio, Ángeles García, informaba a E.P. de que en la calle de la Iglesia, cercana a la calle Sacristán José Díaz, habían sido descubiertos diferentes segmentos de muro procedentes de edificaciones romanas y un gran trozo de friso de mármol decorado.

En esa misma fecha, se supo que el Ayuntamiento de Cantillana y la delegación territorial de la Consejería de Cultura iban a «trabajar» para que el mosaico romano fuera conservado en su enclave original y fuera objeto de un proyecto «arquitectónico y arqueológico que permita» su contemplación.

En ese sentido, remarcó que tratándose de una actuación próxima a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y de los restos de la antigua muralla musulmana, construida a partir de la primigenia fortificación romana, estaba claro que la obra debía contar «con un arqueólogo desde el minuto uno», tratándose en este caso de un profesional aportado por la Diputación.