SIERRA NORTE

El paraíso privado de los ingleses en Cazalla de la Sierra

La familia Scott convirtió un cortijo en ruinas en un hotel singular que produce hasta su propio aceite

El cortijo de Trasierra está ubicado en la carretera de El Pedroso
El cortijo de Trasierra está ubicado en la carretera de El Pedroso - A.C.
AMPARO CORNELLO LÓPEZ-CEPERO - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

La familia Scott se trasladó desde Londres a Sevilla en 1978: «Buscábamos un cortijo para restaurar y vivir, nos gustaba el sur de España, pero queríamos una zona en la que no hubiera turistas como ya los había en la costa de Málaga», explica Charlotte Scott a ABC Provincia. En Cazalla encontraron Trasierra, un cortijo andaluz casi en ruinas en el que Charlotte y su marido decidieron formar su familia: «Los primeros años vivimos en la capilla del cortijo sin electricidad, teléfono ni agua corriente», recuerda.

Sus cuatro hijos nacieron en Sevilla y se han criado en Cazalla, ahora todos ellos siguen en contacto con Trasierra de alguna forma, aunque la mayoría vive entre Inglaterra y la Sierra Norte. Gioconda trabaja como chef fuera de España y es la encargada de planificar el menú de cada temporada en el hotel, Jackson es cantante y autor de sus propias canciones, George es el actual gerente de Trasierra y Ámbar es profesora de yoga y masajes antiguos, y frecuentemente organiza retiros en la finca.

Restauraron poco a poco las instalaciones que pasaron de ser una casa familiar a un particular hotel a principios de los años 90, cuando Charlotte se separó de su marido. «Busqué una forma de pagar los gastos, aunque fue de forma muy natural», explica.

En 1992 comenzó abriendo las puertas de su casa a invitados, «al principio venían grupos para aprender a pintar y conocidos», comenta. Pero el boca a boca y la aparición en publicaciones como Condé Nast, Vogue o The Independent, han hecho que vuelvan muchos de esos huéspedes. La mayoría de los clientes son familias enteras o parejas, aunque también suelen acoger bodas.

El edificio tiene su origen en el siglo XVI, está rodeado de jardines y de unas trescientas hectáreas de olivos y naranjos. Se trata de un paraíso para los visitantes ingleses: «Inglaterra está saturada, hay poca naturaleza salvaje como la que tenemos aquí», comenta Charlotte Scott.

«Siempre hemos querido que los invitados sientan Trasierra como su casa, que sean los dueños mientras estén aquí. Es un alojamiento exclusivo, pero no lujoso», explica Ámbar, una de las hijas, que también aprecia que «la intimidad que tienen aquí» sea un reclamo más. De hecho, son muchas las caras conocidas que se han alojado en Trasierra y que han disfrutado de esa privacidad.

El hotel tiene 13 habitaciones, todas diferentes y ninguna de ellas con televisión. Han sido decoradas por la propia Charlotte que ha ejercido como decoradora de interiores en Londres. «Las decoré como si yo misma fuera a vivir en ellas», señala.

También cuenta con una piscina, varios comedores y diferentes terrazas donde se suele servir la comida de forma personalizada a cada pareja o familia que alberga el hotel. «Aquí todos se adaptan a los horarios españoles, aunque somos muy flexibles», comenta Charlotte.

Gran parte de los clientes de Trasierra se sorprenden cuando llegan a este sitio. «En muchos casos cambiamos la imagen que los ingleses tienen de España porque la mayoría de ellos solo conocen lo que les da la Costa del Sol».

Otra de las percepciones que han variado tiene que ver con la gastronomía: «Los ingleses pensaban en comida española y la asociaban a fritos y grasa, y aquí cocinamos mucho con productos de nuestro huerto, comida muy sana», explica Charlotte. Producen su propio aceite, hacen mermelada de naranjas agrias, miel e incluso están investigando cómo hacer perfumes con azahar o geranios de la finca que ofrecerán a sus invitados ingleses.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios