Cádiz Provincia

«Marinaleda debe pagar por la tierra de la Junta»

Cooperativistas de Écija han suscrito un crédito a 20 años para acceder a la propiedad de las fincas que explotan

Algunos de los cooperativistas que accedieron a la propiedad de las tierras que explotan desde 1992
Algunos de los cooperativistas que accedieron a la propiedad de las tierras que explotan desde 1992 - ABC

En 1991 la Junta de Andalucía, a través del Instituto de Reforma Agraria (Iara) expropió 1.616 hectáreas en Sevilla, que se entregaron para su explotación a ocho cooperativas de Marinaleda (1,196 hectáreas) y cuatro de Écija (420 hectáreas). La Junta acordó que deberían pagar un canon anual de uso de las tierras, en las que la Administración andaluza hizo importantes inversiones en riegos y maquinaria. La Ley les dio oportunidades de comprar esas tierras a un precio que admitía reducciones de hasta un 65% del valor de las mismas, cosa que han hecho las cuatro cooperativas de Écija: «La era», «Las cabezuelas», «Copair» y «Tierra sur». Por contra, el Ayuntamiento de Marinaleda pide a la Junta que les regale las 1.200 hectáreas para una fundación participada por parados del Sindicato Andaluz de Trabajadores (antes SOC), jornaleros actuales y jubilados. Y lo pide a pesar de que la deuda de las cooperativas de Marinaleda con la Junta por los cánones impagados asciende a 5 millones de euros.

«En aquel momento, consideramos que tenían un buen precio para lo que había en el mercado y decidimos comprarlas», explica uno de los antiguos cooperativistas de «Copair» que prefiere permanecer en el anonimato, quien recuerda, además, que la Ley «era muy clara: 12 años de arrendamiento con derecho a compra, un periodo que luego incluso se alargó».

Cada una de las cuatro cooperativas ecijanas pagó la parte correspondiente a su parcela: «Copair», 413.000 euros por 111 hectáreas de terreno; «Las Cabezuelas», 268.000 euros por 81 hectáreas; «La Era», 430.000 euros por 113 hectáreas y «Tierra Sur», 365.000 euros por 116 hectáreas. Fueron en total más de un millón de euros por las 420 hectáreas, que luego se repartieron individualmente entre los 27 cooperativistas que las integraban cuando éstas se disolvieron.

Así, cada uno posee la escritura individual de la parcela que le corresponde. «Como cada cooperativa tenía una media de entre ocho y diez socios, cada uno ha comprado entre 10 y 13 hectáreas», explica otro de los socios de la antigua «Copair», quien subraya que «tal y como está la agricultura, no te dan para vivir pero es una ayuda, sobre todo si te has jubilado y vives de una pensión».

Por contra, en Marinaleda no se aprovechó este primer plazo para acceder a la propiedad de sus 1.196 hectáreas, ni tampoco se hizo en el segundo en 2014, ni finalmente en diciembre de 2015, cuando ha vencido el tercero. Ello ha llevado a la Junta de Andalucía a advertir a los cooperativistas de Marinaleda de la necesidad de comprarlas, tal y como marca la Ley 1/2011 de reordenación del sector público andaluz, a riesgo de perder la concesión y ser desalojados.

El alcalde del municipio y líder del CUT, Juan Manuel Sánchez Gordillo (IU), ha reaccionado ante este aviso rechazando la compra de esas tierras y obteniendo un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento en el que se pide a la Administración andaluza que se las regale, bajo la consideración de que ya están «más que pagadas» con la lucha jornalera.

En este sentido, miembros de la extinta «Copair» defienden que todos los cooperativistas astigitanos «han hecho lo mismo: trabajar las tierras durante muchos años», pero cuando llegó el momento de comprarlas «peleamos,negociamos su precio, y finalmente vimos oportuno adquirirlas». «Cada uno hace su guerra, pero, en nuestro caso, fue una batalla que creo que ganamos», afirman.

Otro de sus antiguos socios va más allá y, ante la pretensión del Ayuntamiento de Marinaleda de que la Junta le regale 1.200 hectáreas de Los Humosos, opina que «no es justo porque las cooperativas de Écija hemos pagado los cánones de arrendamiento y ahora estamos pagando las tierras».

«Para cada uno de nosotros, acceder a estas tierras supone pagar 4.000 euros anuales durante 20 años o, lo que es igual, 80.000 euros anuales cada cooperativa de Écija. Las cooperativas de Marinaleda debería hacer lo mismo, deberían pagar porque estas tierras son de todos los andaluces y si hemos pagado el resto, ¿por qué no van a pagar ellos?», cuestiona.

Los cooperativista ecijanos coinciden en que durante todos estos años las tierras de El Humoso han funcionado bien y están dando su rendimiento. «Compramos y vendemos prácticamente en los mismos sitios y seguimos adelante», señalan.

Algunos, complementan el fruto de estas terrenos con la actividad en otras cooperativas, como es el caso de un antiguo socio de «Tierra Sur», quien destaca que esta sociedad «siempre tuvo claro» lo que quería hacer con las tierras, y, «aunque no era obligatorio», en 2011 decieron en asamblea comprarlas, «para lo cual encontramos la buena voluntad de la Junta para llevar nuestra situación a buen fin».

Este cooperativista resalta los aspectos positivos de la Ley 1/2011, de reordenación del sector público andaluz, que impulsó la regularización de tierras que se explotaban en «régimen precario», dando solución a situaciones irregulares, así como la posibilidad de acceso a la propiedad. «Fue una ley de punto final y entendimos que a partir de ese momento había que pagar», indica este cooperativista que, no obstante, defiende el modelo de «gestión pública como vía para amparar a los más desfavorecidos».

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