CASTILBLANCO DE LOS ARROYOS

Dos hermanos sortean la crisis de los precios de la leche con una exitosa quesería gourmet

«Huerto del cura» se ha convertido en referencia andaluza, reconocida por los queseros de la asociación Quesándaluz

Antonio Félix Hernández elabora cada mañana dos tipos de quesos: fresco y curado
Antonio Félix Hernández elabora cada mañana dos tipos de quesos: fresco y curado - J.C.R.
JUAN CARLOS ROMERO Castilblanco De Los Arroyos - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Hijos y nietos de pastores, los hermanos Antonio Félix y Andrés Fernández heredaron la cabaña de cabras de raza malagueña antigua que su abuelo adquirió a principios del siglo XX y llegaron a los primeros años del siglo XXI cuidando su explotación caprina para vender la lecha a terceros.

El encarecimiento del coste de la vida y la bajada sostenida del precio de la leche está en el origen de la pequeña productora de queso artesanal que hace las delicias en Castilblanco.

La historia de los quesos «Huerto del cura» en el corazón del Corredor de la Plata es la de una familia que ante la adversidad se aferró a la herencia de sus ancestros, una cabaña de cabras y una porción de dehesa serrana, y apostó por conservarla aunque fuese a costa de procesar y transformar ellos mismos la leche que producen.

Con este propósito, desde 2003 estudiaron la viabilidad de montar su propia quesería en los terrenos de su abuelo Laureano, conocidos como el huerto del cura, donde desde hace un siglo pastorea su ganado.

Un premio providencial

La minera Cobre de las Cruces hizo el resto en el año 2011, al impulsar con 30.000 euros del premio Cinco Nueves para los emprendedores de la comarca el proyecto de estos hermanos, que les permitió levantar las instalaciones, avanzar en los trámites burocráticos y adquirir la maquinaria para la puesta en marcha de su producción quesera en el mismo entorno de donde extraen la preciada leche que hasta entonces vendían a grandes compañías.

Eludiendo intermediarios, Andrés se ocupa del pastoreo de cerca de 400 cabras y Antonio Félix de la elaboración y de la venta directa en la propia finca de los quesos frescos y curados que producen cada jornada sin aditivos. «De 280 litros de leche salen aproximadamente 60 kilos de queso fresco», relata Antonio Félix a ABC Provincia, lo que equivale a cuatro litros y medio de leche por kilo de queso fresco, aunque los cálculos varían según la época del año: «En verano para sacar un kilo de queso fresco hacen falta más litros de leche», dice el maestro quesero.

Al año, la explotación caprina produce entre 60 y 70 mil litros de leche que Antonio Félix transforma en queso, la misma cantidad que una gran productora puede procesar en una semana. El boca a boca, hace que la producción semanal de los quesos «Huerto del cura» se agote antes de llegar a los despachos de las tiendas de la comarca, por eso los hermanos Fernández trabajan ya en un proyecto para ampliar sus instalaciones, e intentar contratar a una tercera persona que les ayude a abastecer la creciente demanda que han ido consolidando en los últimos cinco años.

La experiencia de los hermanos en el entorno de la Sierra Morena de Sevilla donde se da cobijo a otras queserías de campo con solera, como Marenostrum, ha sido objeto de estudio por otros emprendedores y ganaderos de Andalucía. En la quesería se aprovecha también el suero de la leche, que sirve de alimentos a la producción porcina de esta familia.

La asociación de queseros Quesándaluz, con sede en Málaga, organiza periódicamente visitas a las instalaciones, que son referencia de emprendimiento sostenible en el área rural.

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