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Culpable de asesinar a un vecino de Marchena tras embestirlo varias veces con el coche

El jurado no considera que Adán L. G., de 19 años, estuviera bajo los efectos del alcohol y las drogas cuando persiguió a la víctima y arremetió contra ella hasta en cinco ocasiones

El presidente del tribunal que debe dictar ahora sentencia
El presidente del tribunal que debe dictar ahora sentencia - J. M. Serrano

El jurado popular ha declarado por unanimidad culpable de asesinato al joven de 19 años que en febrero del año pasado mató a un vecino de Marchena embistiéndolo varias veces con un coche y finalmente arrollándolo. Los miembros del tribunal no consideran acreditado que el acusado, Adán L. G., actuara bajo la influencia del alcohol y las drogas como él sostuvo en la primera jornada del juicio en la que afirmó que apenas recordaba nada porque «iba ciego» tras haber tomado copas durante todo el día y haber fumado «bastantes porros».

El veredicto se conocía este miércoles por la tarde. El jurado admite el relato de los hechos que tanto la Fiscalía como la acusación particular han defendido a lo largo del proceso judicial. También admite que al reo se le debe aplicar en la sentencia una atenuante simple por alteración psíquica, tal y como reflejó la fiscal en su escrito de calificación en virtud de los antecedentes de tratamiento psicológico del acusado.

El ahora condenado y el fallecido iniciaron una discusión en la calle la noche del 1 de febrero del año pasado. Francisco Javier Luque, de 41 años, casado y con dos hijos, quiso abandonar la zona y cuando se dirigía hacia unas escaleras que comunican dos calles del municipio, Adán cogió el vehículo que había tomado prestado esa noche a su madre, se subió a la acera y embistió a la víctima, quien pudo seguir caminando porque no fue un golpe fuerte. A continuación se inició una persecución por varias calles en las que Adán volvió a arremeter contra la víctima en cuatro ocasiones más y tras caer ésta en la última, le pasó por encima con el vehículo.

Tras conocerse la decisión del jurado, la Fiscalía anunció que mantenía su petición de pena de 17 años de cárcel, mientras que el abogado de la familia de la víctima modificó su escrito en ese punto. De los 20 años que defendió al inicio del juicio a los 19 porque el tribunal no ha admitido la inclusión de un segundo delito de conducción temeraria como reclamaba.

Alteración psíquica leve

No ha prosperado así la estrategia de la defensa que calificó los hechos de homicidio. El abogado de Adán L. G. se apoyó en los antecedentes psiquiátricos de su cliente, que ha sido diagnosticado de un trastorno de inestabilidad emocional que requería tratamiento farmacológico para afirmar que su conducta al coger el coche tras una bronca con la víctima fue fruto de un estallido incontrolable y del delirio de un enfermo que no quería acabar con la vida de Francisco Javier. «No había voluntad de matar».

A pesar de que debía estar bajo tratamiento, el joven no lo seguía. Para la defensa esa es una consecuencia de su enfermedad; mientras que para la Fiscalía el abandono del tratamiento fue un acto voluntario y consciente. La acusación particular negaba cualquier influencia de esa dolencia en la comisión de los hechos y se apoyó en los intentos de borrar las huellas del vehículo que hizo el acusado o cómo huyó a la Puebla de Cazalla tras matar a la victima.

La defensa ya ha anunciado que recurrirán la sentencia que dicte el presidente del tribunal. Por su parte, el abogado de la familia de Francisco Javier Luque, el letrado Francisco Soriano, mostró su satisfacción «porque se han reconocido todos los aspectos defendidos por esta parte».

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