El alcalde de Pedrera, Antonio Nogales, y el cónsul de Rumanía en Sevilla, Radu Catalin Mardare C. G.
PEDRERA

El cónsul de Rumanía: «Vamos a recuperar la normalidad»

El alcalde Antonio Nogales se reunió anoche con representantes de sindicatos, hermandades y asociaciones para tratar el tema de los incidentes entre vecinos y rumanos

PEDRERAActualizado:

«Fue un accidente y vamos a recuperar la convivencia». Así de claro se mostró anoche en Pedrera el cónsul general de Rumanía en Andalucía, Murcia, Ceuta y Melilla, Radu Catalin Mardare, quien acudió a la localidad sevillana para participar en la reunión convocada por el Ayuntamiento con todas las fuerzas vivas del pueblo para encontrar una solución dialoga al enfrentamiento entre algunos vecinos, rumanos y autóctonos, de hace nueve días.

En una localidad en la que, aparentemente, todo ha vuelto a la calma, el alcalde, Antonio Nogales, llenó el salón plenario de representantes de toda aquella asociación que se dedique a cualquier labor en el pueblo, con el matiz de que «Pedrera es esto, asociaciones que colaboran, que trabajan, y que cuando se las llama para algo como esto siempre colaboran», manifestó el edil justo antes de entrar en la reunión.

Catalin Mardare acudió al encuentro para expresar el punto de vista de la comunidad rumana desde su Gobierno, como representante de una nacionalidad que cuenta en Andalucía con miles de compatriotas, y para «dialogar e intentar ver lo qué ha pasado, y, sobre todo, buscar soluciones para el futuro».

Para él, es importante «que los derechos de todos sean respetados y se recupere la normalidad en esta ciudad de Pedrera», señalando, de forma contundente, al final de su intervención que todo se ha debido «a un accidente».

Entre los representantes de los colectivos presentes en el encuentro, Manuel Rodríguez, del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) explicaba que era «muy importante que las fuerzas vivas del pueblo, asociaciones, sindicatos, partidos, hermandades, aporten su granito de arena para la resolución de este conflicto».

Una visión clara que tenían también María del Carmen Carvajal e Isabel Pareja, dos catequistas que se reunieron en nombre de sus compañeras, y que apostaban por «intentar lavar el nombre de Pedrera, porque lo que se ha difundido no es lo que es Pedrera, que tiene una trayectoria enorme». Los representantes de los colectivos siguen pensando que no puede volver a ocurrir «este tipo de incidentes», pero que la única manera es «hablarlo y comunicar al Ayuntamiento cualquier problema» lo que hasta ahora no se había hecho.

Al final de la reunión, Antonio Nogales ha informado de que han tomado la decisión de firmar todas las asociaciones un comunicado en común rechazando las protestas xenófobas que siguieron al accidente que originó los disturbios.

Además, han decidido desde mañana crear una cuenta corriente para comenzar a recibir donaciones destinadas a las familias de personas procedentes de Rumanía a las que les destrozaron los coches volcándolos en la vía pública, lo que ha hecho que se queden sin trabajo en la recogida de la aceituna por no poder desplazarse a sus puestos de trabajo.

A medio plazo, la mesa por la integración ha aprobado también abrir una oficina de atención al inmigrante y a la figura de los mediadores en Pedrera, que trabajarán para intervenir en las desavenencias que se registren a partir de ahora entre la población local y los inmigrantes.

Todo lo aprobado se complementará con un aumento de las reuniones sociales a celebrar en el municipio sevillano.