LEBRIJA

Cinco encapuchados roban a mano armada dos galgos de 8.000 euros en Lebrija

En Carmona y Los Palacios han denunciado también sustracciones de perros de esa raza que estaban guardados en búnkeres

Juan Arriaza, de Los Palacios, al que acaban de robar diez galgos de un búnker
Juan Arriaza, de Los Palacios, al que acaban de robar diez galgos de un búnker - ABC

La Operación Duplicado que llevó a cabo la Guardia Civil en 2013 en toda España contra el robo de galgos no ha reducido las sustracciones de estos perros en la provincia de Sevilla. El último robo en la provincia se produjo el pasado domingo en Lebrija, cuando cinco encapuchados que viajaban en un coche asaltaron a un vecino de Lebrija que paseaba a sus galgos y lograron robarle a punta de pistola dos perras, valoradas cada una en 4.000 euros, según relató a ABCeste galguero que por temor a represalias prefiere mantenerse en el anonimato.

Pero no es el único robo de galgos con violencia registrado en las ultimas semanas. A principios de septiembre, a Juan Arriaza, de Los Palacios, le robaron diez galgas de un búnker. En junio sustrajeron también siete galgos a José Manuel Mancero, un vecino de Carmona que los tenía también en un búnker cuyas cámaras de seguridad grabaron el robo.

La sustracción de estos perros a punto de pistola es, sin embargo, una modalidad nueva de robo de galgos, razón por la que la noticia se ha corrido como la pólvora entre los galgueros, que ya no se encuentran seguros de ninguna manera. «Saqué a pasear a los galgos por un carril que hay a las afueras del pueblo el pasado domingo. Cuando me di cuenta un coche se me echó encima y de él salieron cinco hombres encapuchados. A punta de pistola, y amenazándome con palos, me reclamaron a gritos que les diera los galgos. Logré que tres de los cinco perros se escaparan pero pudieron coger dos galgas jóvenes», relata este lebrijano, que confiesa sentir miedo: «No les vi las caras e igual me cruzo con ellos ahora por el pueblo».

La matrícula del coche estaba manchada con barro y no pudo leerla, por lo que no tiene ninguna pista que conduzca a los ladrones, confiesa este sevillano, que usaba sus galgos para cazar, como animales de compañía y para carreras del pueblo. Este vecino ha denunciado lo ocurrido ante la Federación Española de Galgos porque «los perros robados tenían tatuajes en las orejas y chip. Aunque su ADN no estaba en el Libro de Registro de Galgos pero sí el de los padres, por lo que no podrán usarlos en competiciones oficiales», aclaró este lebrijano.

A José Manuel Mancera González también le han robado siete galgas jóvenes del búnker que tiene en Carmona. «El robo se produjo en junio. Lograron abrir los barrotes de dos búnkeres donde guardo los perros. Entregué a la Guardia Civil los vídeos que grabaron las cámaras de seguridad exteriores e interiores. Los cinco ladrones estuvieron con la cara descubierta hasta que se dieron cuenta de las cámaras y usaron la camisetas para taparse los rostros», declara este galguero, al que ya le habían robado en otras dos ocasiones un total de once perros. Los hechos también han sido comunicados a la Federación Española de Galgos porque los perros llevaban chip y, además, varios de ellos tienen su ADN en el Libro de Orígenes de Galgos.

Juan Arriaza, de Los Palacios, es otro galguero al que han sustraído perros. «El 8 de septiembre me quitaron diez galgas que tenía en un búnker sin cámaras de seguridad. No podrán usarlos en competiciones oficiales porque su ADN figura en el Libro de Orígenes de Galgos», señala este palaciego. En cuanto al futuro que espera a los perros robados, señala que «los galgos robados terminan ahorcados o abandonados tras ser usados en carreras ilegales». En este sentido, señala que «me han quitado perros que no sirven para correr pero también otros valiosos, como un galgo que había llegado a finales de campeonatos oficiales de Andalucía y de fuera».

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