SENTENCIA

Un camarero del PCE de Mairena cobraba el paro y el sueldo «en negro»

El juez se lo reprocha: «El Partido Comunista tiene las mismas obligaciones que otro empresario»

Sede del PCE
Sede del PCE - ABC
MERCEDES BENÍTEZ Sevilla - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

El Partido Comunista de España tiene un bar en su sede de Mairena del Alcor. El local cuenta con licencia de apertura en la hostelería como café bar. Y en dicho establecimiento trabajaba como «camarero encargado» J.M quien, pese a ser perceptor del subsidio de desempleo, también recibía retribuciones del partido sin contrato de trabajo y sin estar dado de alta en la Seguridad Social según la sentencia de un juzgado de lo Contencioso Administrativo a la que ha tenido acceso ABC.

La Inspección de Trabajo realizó una visita a la sede y comprobó que el hombre se encargaba de los servicios de hostelería del local de 12 a 17 horas. El trabajador admitió que era perceptor del subsidio de desempleo y que también percibía retribuciones del partido «en negro». Los subinspectores entregaron una citación al trabajador para que se presentara en la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social instando al partido a regularizarlo. Como nadie compareció en esa cita en representación del PCEni aportaron la documentación que acreditara que se había regularizado, la Inspección volvió a acudir a la sede. Y comprobó que el hombre seguía detrás de la barra «vestido con delantal negro» y sirviendo bebidas y aperitivos a los clientes. Nuevamente volvió a ser citado para que regularizara su situación sin éxito, tras lo cual la Inspección resolvió dar de alta de oficio al trabajador y liquidar las cuotas a la Seguridad Social por importe de 841 euros, algo que el Partido Comunista decidió recurrir.

El juzgado de lo Contencioso número 10 de Sevilla ha desestimado el recurso del PCEque se negaba a cumplir sus obligaciones con la Seguridad Social. Le condena a pagar las costas del procedimiento y le da una seria reprimenda. «El Partido Comunista de España tiene las mismas obligaciones respecto de los trabajadores que le prestan servicio en sus bares dentro de sus propias sedes que cualquier otro empresario». Además el juez le recrimina porque «no tiene ningún sentido tener licencia de apertura desde 1983 y ahora negar interesadamente que eso sea un bar». El magistrado considera que «no hay justificación para que el PCE no atendiera el requerimiento de la Inspección». E incluso deduce testimonio de las declaraciones del trabajador que, en el juicio, se desdijo y negó que cobrara del partido. El juez ha remitido al fiscal la sentencia y la grabación por si hubiera incurrido en delito de falso testimonio.

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