UTRERA

Un artista del pincel en un centro comercial pintando entre dos tiendas

Juan Sánchez Villores tiene su taller en un local vacío de Almazara Plaza por el que paga una renta simbólica y al que se acercan muchos clientes

En el taller, en pleno centro comercial, acoge a todo el que quiera verlo pintar
En el taller, en pleno centro comercial, acoge a todo el que quiera verlo pintar - A.F.
ALBERTO FLORES Utrera - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Arte al alcance de todos los públicos y en una ubicación en la que habitualmente el público lo que está buscando son otros productos completamente distintos. Esa es la original apuesta del artista utrerano Juan Sánchez Villores, que tiene su taller en el centro comercial Almazara Plaza, junto a cafeterías, tiendas de ropa y supermercados.

Un espacio abierto a todos, en el que este utrerano crea sus cuadros en directo e invita a todo el mundo a entrar, a conversar de arte o a ver como realiza todo tipo de obras pictóricas. Un espacio singular, en el que el utrerano ha creado un oasis para aquellos a los que simplemente pensar en un centro comercial les genera cansancio.

«Tuve esta idea porque es un lugar al que no solo viene gente de Utrera, sino también de localidades cercanas y así un número mayor de personas podría conocer mis cuadros. Mi taller está abierto para todo aquel que quiera entrar, charlar un poco conmigo y ver de cerca todos los cuadros», explica Villores.

Juan paga por este local una renta simbólica, ya que es un espacio que en estos momentos está en alquiler, una medida puesta en marcha por el propio centro comercial, que llena de arte un lugar que de otra manera estaría vacío, ofreciendo mala imagen.

Al tratar de echar la vista atrás, este utrerano que aprendió los secretos de la pintura de forma autodidacta, no recuerda su vida sin la presencia del arte, de hecho en su taller del centro comercial sigue pintando en el mismo caballete que le regaló su abuelo cuando hizo la primera comunión. «Tengo un pincel en la mano desde que era muy pequeño, cuando llegaba mi cumpleaños o los Reyes Magos, yo nunca quería balones ni escopetas, siempre pedía pinceles. Como anécdota puedo contar que ni siquiera sé andar en bicicleta».

La propuesta está calando entre el público, muchos se sorprenden cuando después de comprar un abrigo, una camisa o unos zapatos, pasan por la puerta del taller de Juan, y a través de los cristales diáfanos lo ven enfrascado en su trabajo. Algunos terminan entrando, aunque sea simplemente por curiosidad, lo de comprar ya es otra historia.

Amante del arte pop

En este taller es posible encontrar muchas propuestas artísticas distintas, ya que Juan es un pintor muy completo, con diferentes inquietudes estéticas y que explora numerosas posibilidades. Uno de los campos en los que más disfruta es el arte pop, donde Equipo Crónica o Antonio de Felipe son algunos de sus referentes. «He tocado también el arte abstracto y ahora estoy experimentando con composiciones en las que están presentes los maniquíes de escaparates de tiendas de ropa o máscaras de arte africano y sudamericano».

Los temas típicamente utreranos tampoco se escapan de los pinceles y de la paleta de este utrerano, de hecho ha realizado más de una exposición en la que ha reflejado su visión de los artistas flamencos más conocidos de la localidad, destacando un cuadro en el que fue capaz de realizar una composición al más puro estilo Andy Warhol de una de las figuras más conocidas de Utrera, como es el caso de Bambino.

El monaguillo de Consolación, una pequeña estatua que hace la función de cepillo, muy conocida y querida en la localidad que se encuentra a las puertas del santuario de la patrona, tampoco ha escapado a su pincel y a su peculiar visión del arte, reconociendo el propio artista que «es una de las obras que mejor se vende y más me encargan».

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