Movilización contra el cierre de la residencia de Montequinto
Movilización contra el cierre de la residencia de Montequinto - ABC

Simulan un entierro como protesta contra el cierre de la residencia de Montequinto

La plataforma en defensa de la Residencia Pública de Montequinto ha celebrado este lunes una performance para protestar contra el cierre y traslado de la residencia de grandes dependientes

SEVILLAActualizado:

La plataforma en defensa de la Residencia Pública de Montequinto ha celebrado este lunes una performance mediante la cual ha simulado «un entierro», con el fin de protestar contra el cierre y traslado de la residencia de grandes dependientes de Montequinto, ubicada en el municipio sevillano de Dos Hermanas, y el traslado de sus usuarios a otras instalaciones.

Fuentes de esta plataforma han informado de que con esta escenificación buscaban «representar la defunción de lo público, es decir, de la mayor y mejor residencia pública de Andalucía» ya que, según han precisado, un total de 120 residentes serán trasladados este martes 6 a la nueva residencia Dolorcita de la Huerta, ubicada en la localidad nazarena.

Así, mientras la Junta de Andalucía alega que el edificio de la residencia de Montequinto «es muy antiguo, con muchas incomodidades y no cumple con la normativa», la plataforma ha reprochado la falta de información con respecto al traslado, la «negación de informes requeridos o el desconocimiento del uso del edificio pese a los sucesivos encuentros», generando así un «proceso oscuro». Debido a esto, el colectivo ha calificado de «sinsentido» el cierre, ya que «si su justificación es que es un edificio viejo y obsoleto, tendríamos que cerrar los dos hospitales públicos más grandes de Sevilla».

Por ello, a su juicio, la nueva apertura se trata de una «excusa que tiene otros intereses, como que el suelo acabe en manos privadas», debido a que, según ha criticado el colectivo, «la falta de transparencia y oscurantismo nos hace sospechar que detrás pueda haber una operación de saneamiento de las cuentas públicas a costa del patrimonio».

Además, el colectivo ha criticado que el centro de Montequinto dispone de un total de 270 plazas cuya ocupación se ha visto reducida, provocando que «una planta entera y tres alas permanezcan abandonadas» debido a la falta de ingreso progresivo de personas a la residencia, según han explicado las citadas fuentes.

Como solución, la plataforma en defensa de la Residencia Pública de Montequinto ha demandado la reforma requerida para el edificio, a la vez que ha pedido que se pongan a disposición de las personas que la necesitan.