La Policía teme un estallido violento tras el triple crimen de Dos Hermanas

La pareja de Sandra Capitán, clave en el esclarecimiento del caso, estaba vinculado a la mafia turca de la heroína, que habría jurado venganza

SEVILLAActualizado:

El macabro hallazgo en el pozo ciego del patio de una vivienda de Dos Hermanas, donde se recuperaron tres cuerpos en la madrugada del lunes, puede tener consecuencias incalculables. Ése es el temor de la Policía Nacional desde que iniciaron la búsqueda de Sandra Capitán y su hija Lucía y comprobaron quién era la pareja sentimental de la vecina de Bellavista: un individuo, apodado «El Turco», con antecedentes por narcotráfico y lazos directos con la mafia turca.

La peor de las hipótesis se confirmaba este fin de semana cuando los investigadores acudieron a la conflictiva barriada nazarena del Cerro Blanco en busca de los cuerpos de la madre, de 26 años, la pequeña, de tan sólo seis años, y El Turco.

Confirmado el triple crimen con la localización de los cuerpos bajo un manto de cemento y cubiertos de sosa cáustica, los investigadores temen que se produzca un estallido violento entre clanes. Fuentes consultadas por ABC confirman que la mafia turca habría jurado venganza. La pareja sentimental de Sandra tenía 55 años y estaba casado en Turquía con la hermana de Urfi Cetinkaya, alias «el Paralítico», uno de los grandes señores de la heroína en toda Europa. Según fuentes policiales, «el Turco» sería la mano derecha de Cetinkaya en nuestro país y de hecho éste habría ofrecido cinco millones de euros de recompensa a cambio de pistas sobre su cuñado.

Cetinkaya fue detenido en el año 2000 en su país de origen por liderar la organización que nutría de heroína a los clanes nacionales de países como España y Portugal. Pero actualmente, protegido tras una enorme fortuna, está en libertad.

Lo cierto es que fueron los tratos del Turco, de nombre Mehmet, con traficantes de heroína afincados en Dos Hermanas lo que pusieron sobre la pista buena a los investigadores. Unas indagaciones que el sábado dieron resultados con la detención de tres individuos. El jefe superior de Policía en Andalucía Occidental, José Antonio de la Rosa, confirmaba ayer las detenciones y que se trataba de ciudadanos españoles. También afirmaba que «no se descarta» que se amplíe la nómina de implicados. Pero no quiso aportar más datos sobre los arrestados y su grado de implicación en los hechos porque la investigación se encuentra en un momento delicado, según fuentes consultadas por ABC. Además el juzgado de Instrucción 19 ha declarado secreta las actuaciones.

Estas tres personas pasarán a disposición judicial este martes y por ahora sólo ha trascendido que uno de ellos ha colaborado con la Policía señalando el lugar donde se encontraban los cuerpos, los cuales podrían llevar desde el mismo día que se vio a las víctimas por última vez el pasado 16 de septiembre.

La alerta por la desaparición de madre e hija que lanzó la organización SOS Desaparecidos seguía activa ayer. Un portavoz explicaba a ABC que hasta que no tengan la confirmación oficial de que los cuerpos recuperados son los de Sandra y Lucía no la eliminarán. La Policía Nacional era reticente ayer a dar ese dato hasta que no llegara el resultado de la autopsia y la identificación plena mediante ADN. Pero quedan pocas dudas de que los restos humanos recuperados del pozo corresponden a los desaparecidos dada las evidentes coincidencias. Así lo señalaba el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz.

Los cadáveres estaban cubiertos de sosa cáustica, que ya había surtido efecto acelerando la descomposición. Además, el pozo había sido tapado con cemento para dificultar la recuperación. La Policía llegó al número 168 de la calle Azofairón el sábado y tardaron más de un día en sacar los cadáveres. Necesitaron de la ayuda de miembros de la compañía de ingenieros del II Batallón de la UME, con base en Morón, para abrir el pozo.

El ajuste de cuentas

La principal vía de investigación sobre la que trabaja la Policía es que las muertes estén relacionadas con un ajuste de cuentas. El uso de la sosa cáustica para hacer desaparecer los cuerpos recuerda a prácticas mafiosas que buscan no dejar huella ni cabos sueltos.

La familia de la madre y la hija eran ajenas a la búsqueda que la Policía llevaba a cabo en Dos Hermanas y ayer por la mañana, la madre de Sandra declaraba a EFE que aguardaban tener la confirmación oficial. Si bien, este periódico ha podido saber que los familiares de Sandra y Lucía habían perdido hace días las esperanzas de encontrarlas con vida.