Imagen sustraída de la parroquia de la Encarnación de Bormujos
Imagen sustraída de la parroquia de la Encarnación de Bormujos - ABERTO OTERO

Roban una imagen del siglo XVIII de una iglesia de Bormujos

El expolio se produjo la madrugada del lunes tras finalizar la procesión de la Virgen de las Nieves

SEVILLAActualizado:

La imagen de un Niño Jesús perteneciente a una talla de San Antonio fue sustraída la pasada madrugada del lunes de la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, en Bormujos. El robo de esta imagen del siglo XVIII se habría producido tras finalizar la procesión de la Virgen de las Nieves, que recorría las calles del pueblo aljarafeño desde noche del domingo.

El párroco, Manuel Jesús Moreno, ha declarado a ABC que está realizando los trámites junto al inspector de la Policía Local para presentar la denuncia ante la Guardia Civil. Sin embargo, Moreno asegura que la retiraría «de manera inmediata» si la imagen fuese devuelta.

El párroco lo manifiesta así: «Dios nos ha enseñado que hay que perdonar y si alguien ha tenido la tentación de llevarse la imagen por cualquier motivo, pero la devuelve, estaremos en paz».

Fuentes de la Guardia Civil han confirmado a ABC que, pese a no existir aún denuncia, los agentes del Instituto Armado del puesto de San Juan de Aznalfarache están haciendo gestiones para localizar la talla.

Tras finalizar la procesión de la Virgen de los Nieves, sobre la una y media de la madrugada del lunes, y antes de marcharse de la parroquia, una devota feligresa fue a rezar a San Antonio. Su sorpresa fue mayúscula, ya que la talla del niño no estaba donde debía, sobre el brazo derecho del santo y apoyado en su hombro. La imagen del santo es de unos 50 centímetros de alto y la del Niño tendría un tamaño de entre unos 10 y 15 centímetros.

De este modo conocería la noticia el párroco, Manuel Jesús Moreno, y la desaparición se pondría en conocimiento de la Policía Local. Los agentes municipales fueron los encargados de levantar el atestado, donde no se reflejan más incidencias al no haberse producido tampoco otros daños o desperfectos.

«A la entrada de la Virgen, la capilla de San Antonio estaba a oscuras. Parece que cuando todo el mundo entró para cantar la salve y despedirse de la Virgen fue cuando alguien se llevó el Niño», relata el párroco. «Es una lástima que un día tan bonito acabara así», lamenta Moreno.