Los perros rescatados de la finca - ABC
MALTRATO ANIMAL

Rescatan a todos los animales de la finca del «horror» de Bormujos

El Ayuntamiento explica que ha sido necesario un permiso judicial, ya que la residencia del propietario coincidía con el lugar donde estaban los caballos y perros

SEVILLAActualizado:

El Ayuntamiento de Bormujos ha anunciado que ya se han dado por concluidas las labores de rescate de los animales que aún quedaban en la finca situada en el polígono Peralta, de Bormujos, que ha sido noticia en los últimos días por la grave situación en la que se encontraban caballos, perros, ovejas y el resto de ejemplares.

Las labores, según ha informado el Consistorio, han sido realizadas por la empresa Cuycan en colaboración con la Policía Local y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, Seprona, siendo trasladados los animales a instalaciones municipales y de dicha empresa. En los próximos días se procederá, además, a la identificación mediante el correspondiente microchip de los animales rescatados y al tratamiento individualizado que cada uno de ellos precise.

«La intervención del Ayuntamiento y la Policía Local ha sido conforme a la normativa actual, ya que el área de los animales coincidía con la zona de residencia de la misma finca y esto generaba dudas en cuanto a la procedencia de la intervención», ha asegurado el Ayuntamiento a través de un comunicado. Una vez resuelto este asunto mediante el auto del Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla de este miércoles, 7 de febrero, se ha llevado a cabo «la retirada de los animales con todas las garantías jurídicas que deben sustentar cualquier actuación administrativa».

La situación en la que se encontraban los animales era extrema. Según el informe del veterinario que realizó la primera inspección ocular, a instancias de la protectora El Refugio el Burrito, «las condiciones de las instalaciones son de total abandono y extremadamente peligrosas para cualquier animal».

Por otro lado, el profesional se muestra contundente al emitir su valoración, asegurando que, bajo su criterio profesional y «después de presenciar algo que jamás imaginé», al responsable de las instalaciones «y del estado inhumano en que se encuentran los animales debería prohibírsele acercarse o tener cualquier animal bajo su cargo de por vida».