Cádiz Provincia

La Policía detiene a un constructor por el desfalco de Almensilla

Los agentes descubren facturas falsas que podía haber usado para cobrar más de 20.000 euros de la junta de compensación, de la que fue vocal

A pesar de las aportaciones económicas realizadas por los parcelistas, sus terrenos siguen sin urbanizar como muestra esta reciente imagen
A pesar de las aportaciones económicas realizadas por los parcelistas, sus terrenos siguen sin urbanizar como muestra esta reciente imagen - Pepe Ortega

Los principales afectados por el desfalco de Almensilla, los propietarios de las parcelas que siguen esperando hace dos décadas la urbanización de sus terrenos ubicados en el sector F del municipio del Aljarafe, lo venían advirtiendo: el agujero económico en las cuentas de estos parcelistas no era obra exclusiva de Julio Mateos Palacios, el llamado Dioni de Almensilla.

Y en esa dirección apuntan indiciariamente las pesquisas que están llevando a cabo los agentes del Grupo de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la UDEF. Unas averiguaciones que han dado fruto recientemente con la detención de un constructor, ya jubilado, como presunto autor de un delito de falsedad documental. Los agentes lo interrogaron el pasado 11 de octubre en calidad de arrestado después de descubrir varias facturas falsas que el propio implicado, Pedro C. A., de 69 años y vecino de Sevilla, había entregado a los agentes en una declaración que había prestado en septiembre como testigo, según confirmaron a ABC fuentes de la investigación.

Se trata de la primera detención que realiza la Policía después del arresto de Julio Mateos el pasado agosto, cuando los agentes lo esperaron en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas. Allí aterrizó el extesorero de la junta de compensación –que representa a los parcelistas– en un avión procedente de la República Dominicana donde había huido tras reconocer que se había apoderado de 3,7 millones de euros de los propietarios de terrenos.

Los afectados siempre han defendido que Julio Mateos no era el único responsable del agujero económico

En su comparecencia en sede policial como detenido, Pedro C. A. se ratificó en lo que ya había declarado días antes como testigo y quedó en libertad a la espera de ser citado por el juez instructor del nº 1 de Coria.

Ese cambio radical en la situación en la que fue citado por segunda vez obedece a unas facturas que presentó para justificar unos supuestos trabajos cuyo importe debía asumir la junta de compensación, pero que según el implicado los pagó de su bolsillo. Cuando la UDEF acudió a la empresa que presuntamente había emitido esas facturas, el gerente de esa sociedad, dedicada a tareas de desescombros y derribos, afirmó que eran falsas y que nunca habían trabajado en las parcelas del sector F. Con esa declaración, los agentes volvieron a llamar al constructor pero ya en calidad de detenido por falsedad documental.

Propietario y vocal

El último implicado en la investigación de la UDEF no es ninguna persona ajena a los parcelistas. La empresa de Pedro C. A., Matriesma Cons S. L., que en la actualidad dirige su hijo, es propietaria de 36 parcelas en el sector F. Además, este constructor ya jubilado fue vocal de la junta de compensación hasta el año 2008, coincidiendo en el órgano de dirección con Julio Mateos, que ya era tesorero.

La UDEF está trabajando en estos momentos en el estudio pormenorizado de las entradas y salidas de dinero de la cuenta bancaria de La Caixa de la que se esfumaron presuntamente los 3,7 millones de euros reconocidos por el Dioni de Almensilla. Si bien, los funcionarios policiales tienen ya indicios de irregularidades contables que no serían achacables exclusivamente a Julio Mateos, ampliando la posible autoría del desfalco a más personas y a una cifra que podría ser superior a los tres millones conocidos hasta la fecha.

En estos momentos se están instruyendo dos procedimientos judiciales relacionados con la gestión del sector F en los que hay doce personas investigadas o imputadas, más la Junta de Compensación como persona jurídica. Todos son o fueron miembros del citado órgano de representación de los propietarios. A esta lista se unirá próximamente el constructor arrestado.

Julio Mateos, llegando a los juzgados de Coria en agosto
Julio Mateos, llegando a los juzgados de Coria en agosto- Raúl Doblado

Durante el rastreo de los movimientos bancarios, los agentes de la UDEF se encontraron con varios ingresos realizados por la empresa Matriesma Cons. S. L. y su dueño. Uno de ellos llamó la atención a los agentes y fue lo que motivó la primera citación como testigo del constructor. El 11 de abril de 2012, según fuentes de la investigación, en la cuenta de la junta aparece una imposición (ingreso) a nombre de Pedro C. A. por importe de 22.880,77 euros. Y ese mismo día hay un reintegro (salida de dinero) por la misma cantidad; si bien en este apunte no aparece nombre alguno.

En su declaración como testigo, el constructor aseguró que los ingresos que aparecen a su nombre o de su empresa eran pagos de las derramas correspondientes a las fincas que tiene en el sector F. Sobre los 22.880 euros que supuestamente abonó en 2012 afirma que no lo hizo él y que sólo tiene constancia de que se realizó porque días después, Julio Mateos le entregó un justificante bancario.

Su versión: una antigua deuda

Si bien, el detenido reconoce la cantidad y asegura que procede de una deuda que tenía contraía la junta de compensación con él. En 2008, cuatro años antes de esos movimientos en cuenta, una de sus parcelas fue ocupada para el almacenaje de maquinaria durante unas obras de urbanización.

Siguiendo con la versión que ofreció a los agentes, cuando los trabajos culminaron, el Ayuntamiento de Almensilla le requirió que limpiara su parcela. La junta de compensación, presidida por Ismael Perea –actual alto cargo de la Administración andaluza– no podía hacerse cargo del coste y el dueño del solar, Pedro C. A., llegó a un acuerdo para pagarlo él a cambio de reducir el importe de la deuda que arrastraba por impagos de derramas.

Durante su declaración ante la Policía enseñó las facturas de los trabajos que contrató para adecentar su parcela y que debía haber pagado la junta de compensación. La Policía procedió a detenerlo cuando comprobó con la empresa emisora de las facturas que éstas eran falsas y que dicha sociedad nunca había trabajado en el sector F. A los agentes les resulta también raro que si el movimiento de la cuenta respondía al pago de los trabajos asumidos por el constructor hubiera transcurrido casi cuatro años entre la ejecución y el cobro.

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