Reinserción social

Nueva vida gracias a «El Principito»

Un grupo de personas desempleadas y con un pasado marginal convierte el teatro negro en su oportunidad laboral

El teatro negro se basa en un juego de luces y sombras-ABC
El teatro negro se basa en un juego de luces y sombras-ABC
N.Ortiz Castilleja De Guzmán - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

Se abre el telón y la oscuridad del escenario empieza a llenarse de colores:una rosa, una avioneta y, por fin, el archiconocido «El Principito». Cuando el ensayo acaba, los actores se felicitan unos a otros y, entre bromas, terminan de ajustar algunas de las escenas. El estreno es este jueves y, después de mucho tiempo trabajando, hay que procurar que nada falle.

Podría parecer una compañía teatral como otra cualquiera, pero Blackonblack es más que eso: se ha convertido en una nueva oportunidad y una forma de salir del pozo del desempleo y la marginación para sus diez componentes, todos procedentes de Castilleja de Guzmán y con edades que oscilan entre los veinte y los cuarenta años.

«Les ha supuesto un chute de autoestima, es una forma de reintegrarse en la sociedad cuando ya estás completamente aislado» explica la neuróloga Estelle Estelle Crozemarie, que también forma parte del montaje y de la compañía.

Asegura que uno de los hábitos que más le constó inculcar en el grupo es el de la puntualidad. Un día, cuando llegó al ensayo, ellos mismos habían hecho un cartel con varias normas obligatorias: obedecer al director, no usar los móviles, cero alcohol en el teatro y ser puntual. Pequeños pasos para un gran cambio.

«Estamos muy nerviosos, después de cuatro meses ensayando mañana y tarde, y pasando mucho calor, teníamos ganas de que llegara el estreno », confiesa uno de los actores.

Pero el elenco de principiantes no es la única sorpresa que guarda este peculiar «El Principito», ya que no se trata de una obra usual, sino de un ejemplo de teatro negro, un género poco habitual en España. La representación escénica se lleva a cabo en un escenario a oscuras, con trajes fosforecentes y un juego continuo de luces y sombras. Un método muy atractivo para el público y mucho más complejo que el tradicional, de ahí que hayan sido tantos meses de trabajo.

Atractiva para los niños

El objetivo de Blackonblack es que el teatro, además de un método de reinserción social, se convierta en un empleo para los miembros del grupo. Por ello, después del estreno tienen concertadas varias representaciones más. Serán todas dirigidas a escolares, un tipo de público al que, aseguran, le encantará la obra. «El Principito es uno de los libros más leídos de la literatura universal y, si se conjuga con este tipo de teatro, es perfecto para atraer a los más pequeños», explica Estelle Crozemarie.

Los creadores invitan al personal de todos los colegios del Aljarafe a ver la obra porque, aseguran, una vez que lo hagan también van a querer que sus alumnos disfruten de ella. «Es muy divertida y no es teatro a secas, sabes que detrás hay mucho esfuerzo y que es un empujón anímico para gente que lo estaba pasando muy mal», insiste Crozemarie.

Jamás imaginó Antoine de Saint-Exupéry que su personaje más célebre iba a servir para dar una oportunidad laboral a gente que llevaba años sin tenerla. En palabras del propio Principito, «lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo».

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