Cádiz Provincia

La Justicia creyó que la última paliza de Stefani fue una «pelea de pareja» y le denegó la protección

La mujer, de origen dominicano vivía hace cuatro años en Olivares, donde deja dos hijos huérfanos

Varios asistentes a la concentración en la plaza del Ayuntamiento - JUAN JOSÉ ÚBEDA

La plaza del Ayuntamiento de Olivares se llenaba de vecinos este lunes, al filo del mediodía, convocados a una concentración de repulsa por el crimen machista que segó ayer la vida de su vecina Stefani María González, de 26 años. La joven, de origen dominicano, llevaba cuatro años viviendo en la localidad del Aljarafe. Tenía dos hijos, de tres y cinco años, que se han quedado huérfanos después de que su padre, José Manuel R. M., acuchillara a su madre en la calle este domingo.

Antes del minuto de silencio, que unas 200 personas han guardado en recuerdo de la última víctima de la violencia machista en la provincia, la delegada de la Mujer, Carmen Mateos, leía un emotivo manifiesto en el que ha repasado las últimas semanas de vida de la víctima, cómo acudió al Consistorio a pedir ayuda tras el enésimo episodio de malos tratos, cómo desde la Administración local se articularon medidas para alejarla del agresor. «Ella pensaba que guardando silencio no ponía en peligro a sus hijos. Muchos pensábamos que esto se veía venir».

El presunto asesino se autolesionó para mantener la versión de que también había sido agredido

Stefani finalmente denunció hace un mes, como las campañas de sensibilización contra esta lacra social piden a las mujeres amenazadas, pero la Justicia le denegó la orden de protección. «Tras ser agredida necesitó de asistencia hospitalaria. Pero no era la primera vez que le pegaba. Como ella decía, él sabía cómo hacerlo para no dejarle marcas». La joven les contó también que los malos tratos ya los venía sufriendo desde que vivían en República Dominicana.

El juzgado 2 de Sanlúcar la Mayor, el mismo que previsiblemente este martes tome declaración al presunto asesino, le denegó la orden de protección a la víctima, hoy asesinada. Una orden firmada el 17 de septiembre, hace 30 días.

Según ha explicado Mateos, la denuncia la justicia consideró que la paliza que había recibido Stefani se debía enmarcar en una «pelea de pareja» y no en un caso de violencia machista. El marido «se había autolesionado y presentó otro parte médico».

Prácticamente al mismo tiempo que la edil ofrecía este dato revelador de un suceso que pudo haberse evitado, desde el TSJA emitían un comunicado a los medios señalando que la denegación de la orden se había decidido ante «las versiones contradictorias de ambos, el parte de lesiones aportado por el denunciado así como la calificación de riesgo no apreciado realizada por las fuerzas de seguridad». La Fiscalía también se opuso a la medida de protección.

Rechazó la casa de acogida

A pesar de la decisión judicial, desde el Consistorio, a través del punto de Igualdad, «seguimos manteniendo el contacto con ella porque temíamos por su vida». Entre los recursos que le ofrecieron estaba una casa de acogida, «ella la rechazó por no desarraigar a sus hijos del entorno». Los pequeños, que se encontraban con su madre cuando ésta fue atacada, «están escolarizados en Olivares y habían hecho amigos, eran felices aquí y Stefani no quería que sufrieran».

La delegada ha relatado a los medios que tanto la Policía Local y la Guardia Civil «estaban al tanto de la situación y estaban pendiente de ella». Sin embargo, el maltratador, sobre el que no pesaba ninguna medida, la buscó el domingo en el domicilio de un matrimonio anciano donde trabajaba su mujer. Tras conseguir que abriera la puerta la acuchilló en el corazón. Los pequeños estaban en la casa. Su madre se los había llevado con ella por miedo a que les pasara algo.

El asesino trató de huir con los pequeños. Los montó en un coche y salió del pueblo. Pero la Guardia Civil consiguió interceptar a José Manuel en Salteras. Los menores fueron llevados a un centro de acogida tutelado por la Junta. Desde el Consistorio se han puesto en contacto con el Consulado para localizar a la familia de Stefani, que no tenía a nadie en Olivares.

«Esto es intolerable. No se puede querer a quien no se ama. Nadie es dueño de nadie. Es necesario más vigilancia sobre los agresores, claro que sí. Pero este ayuntamiento defiende que también es necesario trabajar en la prevención, en la educación en valores de igualdad», leía con la emoción contenida, Carmen Mateos.

Desde el Ayuntamiento, que ha decretado tres días de luto oficial, han pedido un gran pacto social contra la violencia de género. El acto finalizaba con un gran aplauso mientras que un grupo de estudiantes del instituto Heliche desplegaban una pancarta contra la violencia machista.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios