Maloma Morales con su padre adoptivo
Maloma Morales con su padre adoptivo - ABC

La hija de Maloma, española según la legislación

El Código Civil especifica que, si su madre tiene la nacionalidad, la niña también, independientemente de dónde nazca

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La hija de Maloma Morales, nacida el pasado miércoles en los campamentos saharauis de Tinduf, en Argelia, es española de pleno derecho.

«Si la madre es española, independientemente de dónde haya nacido, la niña también lo es», explica Andrés Rodríguez Benot, catedrático de Derecho Internacional de la Universidad Pablo de Olavide. En concreto, esta situación se ve reflejada en el artículo 17 del Código Civil, en el que se especifica que «son españoles de origen los nacidos de padre o madre españoles». O, dicho de otra forma, es «el derecho de sangre».

Maloma Morales, supuestamente retenida por su familia biológica en los campamentos desde diciembre de 2015, solicitó ser española y ser adoptada por sus padres de acogida, Pepe y Maricarmen, cuando cumplió la mayoría de edad. Así fue como Maloma obtuvo la nacionalidad española, que regularizó su situación y permitió viajar a los campamentos para ver a su familia biológica y el porqué de que su hija recién nacida la posea. «Da igual si la madre tiene la nacionalidad por adopción o nacimiento, automáticamente se la traspasa a su descendencia», insiste Rodríguez Benot.

La nacionalidad española de Maloma es, precisamente, lo que ha marcado la diferencia de su caso con el resto: hay muchas jóvenes saharauis que, después de haber pasado años acogidas en España, se han visto retenidas al volver a los campamentos sin que el Gobierno español las ampare. Sin embargo, tal y como ha repetido su entorno durante estos meses, Maloma es española de pleno derecho y, por tanto «el Estado español es el que tiene que velar por su seguridad».

«Aunque yo ya lo sabía, Antonio Sanz, el delegado del Gobierno en Andalucía, me ha confirmado que la niña es española y esperamos, por tanto, que esto reactive su repatriación», insiste Pepe Morales, que asegura que ahora «la libertad de mi hija es más urgente, si es posible» y que no le cabe duda que «no es lo que Maloma quería, ya que no deseaba ser madre joven».

La hija de la joven saharaui, fruto del matrimonio que su familia adoptiva considera «forzado», vino al mundo el pasado miércoles tras un parto natural. Madre e hija, según han informado el Gobierno a Pepe Morales, se encuentran en buen estado de salud.

«Permanentemente vigilada»

«Damos la bienvenida al mundo a la niña, que es nuestra nieta y deseamos con todas nuestras fuerzas que impere por fin la cordura y que el Frente Polisario actúe y logre que le permitan salir de los campamentos con su hija para ejercer sus derechos libremente, de modo que elija dónde, cómo y con quién quiere vivir», ha declarado Morales, que recuerdan que llevan «casi 7 meses sin tener contacto» con Maloma que, a pesar de estar casada, sigue conviviendo con su madre biológica y sus hermanos y está, según explica su familia española, «permanentemente vigilada». « El Gobierno nos ha ha dado grandes esperanzas de que van a seguir luchando por ellas, ahora con razón doble», afirma su padre adoptivo.