Sucesos

La Guardia Civil detiene a un viejo atracador por el robo en cinco sucursales del Aljarafe

A punta de pistola, entraba en las oficinas y conseguía llevarse el botín en pocos minutos

Imagen de archivo de una oficina bancaria que había sido objetivo de los ladrones
Imagen de archivo de una oficina bancaria que había sido objetivo de los ladrones - ABC

La Guardia Civil ha detenido a un viejo conocido de los cuerpos policiales, que responde a las iniciales R.G.R., tiene 46 años y lo vinculan a cinco atracos a entidades bancarias cometidos entre agosto y las últimas semanas. En todos los golpes utilizó un arma de fuego que le fue intervenida en su casa.

Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que tras pasar a disposición judicial ya ha sido enviado de nuevo a prisión. Con 46 años, R. G. R. «cuenta con un amplio historial delictivo desde hace varias décadas, principalmente atracos a gasolineras, por los que ha cumplido condena», señala la Benemérita en un comunicado.

La operación que ha dado caza a este atracador ha sido bautizada como Saphire y nació a partir del robo perpetrado a una sucursal bancaria en Bollullos de la Mitación. Un hombre que ocultaba su rostro con un sombrero de paja y armado con un arma corta de fuego, entró en el banco y logró sustraer en pocos minutos 3.000 euros amenazando a los trabajadores.

Al ser un delincuente fichado, en cada golpe intentaba evitar ser grabado por las cámaras de seguridad

Una de las pistas que han seguido los agentes de Policía Judicial han sido las grabaciones de las cámaras de seguridad de las entidades asaltadas. Gracias a esas imágenes pudieron analizar la forma de actuar del sospechoso y confirmar que se trataba de un delincuente experimentado.

Después de ese primer robo, se denunciaron atracos en sucursales de Umbrete, Camas, Gelves y Espartinas. A través de las cámaras y las declaraciones de los testigos pudieron vincular todos los casos al mismo delincuente, que siempre actuaba de la misma manera y tratando de ocultar su rostro. Este detalle llevó a los investigadores a centrar las pesquisas en delincuentes fichados.

Tras el último atraco, los agentes consiguieron identificar a R. G. R., al que sometieron a vigilancia y comprobaron que aparentemente hacía una vida normal. No quería levantar sospechas sobre su regreso a la actividad delictiva.

El pasado 4 de octubre fue detenido antes de que pudiera cometer su sexto atraco. La Guardia Civil explica en un comunicado que cada vez que decidía actuar, estudiaba pormenorizadamente su objetivo, rutinas de los trabajadores de la oficina, horas de mayor afluencia de público y rutas de escapada. Tenía predilección por las sucursales que tuviera buena comunicación con la autovía a Huelva.

En su casa le encontraron el arma que utilizaba en los atracos. R. G. R. volvía a la cárcel.

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