Prehistoria

Los dólmenes de Valencina, el tesoro olvidado del Aljarafe

Las asociaciones piden más financiación y proyectos para poner en valor el yacimiento

El dolmen de La Pastora y el dolmen de Matarrubilla son los únicos visitables
El dolmen de La Pastora y el dolmen de Matarrubilla son los únicos visitables - REUTERS
N.Ortiz Valencina De La Concepción - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

A pocos kilómetros de Sevilla capital, en pleno Aljarafe, se encuentra uno de los mayores legados arqueológicos de la Prehistoria. A pesar de su importancia, el yacimiento de Valencina de la Concepción-Castilleja de Guzmán, formado por dólmenes, hornos o cabañas, padece un olvido institucional y social que va en aumento.

La asociación cultural Los Dólmenes denuncia la «falta de financiación y proyectos» en torno a estos tesoros arqueológicos, que poseen más de 5.000 años. Prueba de ello es que el dolmen de Matarrubilla solo es visitable con linternas desde que, en 2009, fuesen robadas las placas fotovoltaicas que permitían que hubiese luz en el corredor y en la cámara. Un año después, en 2010, el dolmen de la Pastora corría la misma suerte y también se quedaba a oscuras.

«La falta de luz solo es un ejemplo de la desidia que sufre el yacimiento», explican desde la asociación. «Hacen falta fondos para nuevas investigaciones, planes de expropiación para los terrenos que comprenden la necrópolis y, sobre todo, que la Consejería de Cultura y las demás instituciones se vuelquen en su conservación y difusión», analiza el colectivo. Además, lamentan la ausencia de proyectos de investigación para las tres tumbas calcolíticas descubiertas durantelas obras del carril bici que conecta Valencina y Castilleja de Guzmán.

La falta de promoción turística es otra de las quejas de los defensores del patrimonio. Aislados totalmente de los circuitos monumentales de la capital, llegar a los dólmenes de La Pastora y Matarrubilla, considerados Bien de Interés Cultural, es una odisea. Los visitantes son recibidos en el museo municipal previa reserva. Sin embargo, la visita «guiada» se limita a un vídeo que se proyecta a todos los visitantes por igual, ya se trate de extranjeros, o niños. Después, en coche o a pie, se llega hasta los dólmenes, que distan entre sí algo más de un kilómetro y casi pasan desapercibidos entre olivos y vegetación.

Atención insuficiente

Una atención que, desde las asociaciones consideran insuficiente cuando se trata de los máximos exponentes de la cultura del megalitismo. Según cuentan miembros de Los Dólmenes, el caso más flagrante se produjo hace varios meses, cuando le denegaron la visita a varios estudiantes británicos que visitaban la zona atraídos por su riqueza prehistórica.

Aunque son muchos los proyectos anunciados para conservar y unificar Zona Arqueológica, que comprende también el dolmen de Ontiveros y el de Montelirio,todos han terminado por esfumarse. Tras años de «abandono», asociaciones como ADTA, Valencina Habitable o Los Dólmenes piden a las administraciones que les dejen participar en la gestión y la planificación de un espacio patrimonial único en la Península Ibérica.

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