Tribunales

Al Dioni de Almensilla comienzan a lloverle las culpas

Su socio y encargado de la auditoría de las cuentas se desvincula del desfalco

Afectados del desfalco en la puerta de los juzgados
Afectados del desfalco en la puerta de los juzgados - Raúl Doblado

Por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Coria del Río, que indaga el presunto desfalco de varios millones de euros de las cuentas de la junta de compensación del conocido Sector F de Almensilla, pasaba ayer como investigado el auditor de dicha entidad, Juan Carlos Navarro.

Fuentes del caso, que estuvieron presente en el interrogatorio, han confirmado a este periódico que esta declaración confirma que se ha iniciado la estrategia de echar todas las culpas a Julio Mateos, principal implicado en la causa y el único investigado que está en prisión preventiva. El llamado Dioni de Almensilla se encuentra preso desde que fue arrestado el pasado mes de agosto tras ser expulsado de la República Dominicana a donde había huido.

Navarro sólo respondió a las preguntas de la Fiscalía y de la juez encargada del caso. Durante su comparecencia, «breve» según fuentes citadas por Europa Press, Juan Carlos Navarro habría defendido que sus trabajos para la junta de compensación no alcanzaban el rango de auditoría, restándole importancia a los tres certificados que emitió sobre los ingresos y los gastos que había tenido la cuenta de la que salieron más de tres millones de euros de los parcelistas.

En cualquier caso, Juan Carlos Navarro habría defendido que nunca detectó nada «raro» en los documentos que examinó.

Desfase contable

Según uno de los informes aportados a la causa por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), los certificados emitidos por el socio del Dioni de Almensilla acreditaban presuntamente que entre 2007 y 2014 se habían realizado gastos por importe de 3,3 millones de euros cuando en realidad el roto era superior a siete millones. Se habría ocultado así el agujero ocasionado en la cuenta de los parcelistas.

Sin embargo, el imputado (ahora investigado) defendió durante su declaración que su función fue «verificar los documentos» que le entregaba Julio Mateos Palacios, quien fuera tesorero de la junta de compensación. Unos documentos que describió como unos listados de ingresos y gastos acompañados de fotocopias de cheques y facturas.

Navarro resta importancia a su papel como auditor y afirma que sólo revisó listados de gastos e ingresos

Sobre su relación con el llamado Dioni de Almensilla, el auditor explicó que se conocen hace 25 años cuando coincidieron trabajando en una empresa de construcción. Sus carreras profesionales se separaron en un momento dado y volvieron a converger cuando en el año 2010, Julio Mateos le pidió que certificara el estado económico de la junta de compensación.

Sin embargo, la Policía Nacional considera que la relación de ambos empresarios es mucho más estrecha. Ambos aparecen compartiendo la administración de varias sociedades, que a su vez fueron identificadas por los agentes como destinatarias de cargos efectuados a la cuenta esquilmada de los parcelistas.

Las acusaciones particulares se quedaron con las ganas de interrogarle sobre esa relación profesional o por qué de entre las sociedades que cobraron por servicios presuntamente realizados a la junta de compensación aparece el despacho de abogados de su esposa. Fuentes del caso confirmaron que una nueva auditoria fija una deuda contraída de este despacho con la junta de compensación de más de 500.000 euros por supuestos trabajos pagados y no realizados. El autor de dicho informe es el próximo en declarar en el marco de estas diligencias.

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