«Samanta y la vida»

Samanta y la muerte: «La eutanasia es un derecho, no un asesinato»

La periodista debate sobre la vida con Josef Ajram, Sofía Cristo y María Belón, superviviente de la catástrofe del tsunami que dio origen a «Lo imposible»

Villar, organizando su propio funeral
Villar, organizando su propio funeral - CUATRO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

¿Vivimos la vida que queremos vivir? ¿Deberíamos tener la capacidad de elegir el final de nuestra vida? Samanta Villar trató abiertamente este tema, junto a otros asuntos que interfieren en la calidad de nuestra vida, como las dependencias o el miedo a la pérdida en «Samanta y… la vida» . Amar la vida implica el miedo a perderla, tanto la propia como la de los seres queridos. María Belón, superviviente del tsunami de Tailandia e inspiradora de la película «Lo imposible», le explicó a Samanta cómo lo más terrible que le ocurrió durante la tragedia fue vivir tres días pensando que sus hijos habían muerto.

El miedo a perder la propia vida supone también un antes y un después para cualquiera que haya vivido una situación amenazante. Ángel Sastre, periodista especializado en conflictos bélicos, explicó cómo pasó 300 días que estuvo secuestrado por Daesh en Siria. «Mi inquietud es que tengo que volver al frente a cubrir algo que me haga sentir que estoy haciendo lo que tengo que hacer». ¿Vale lo mismo la vida en todos los países? ¿Merece la pena arriesgar la vida por el trabajo?. «Lo que yo peor llevaba en el secuestro era tener que estar encerrado en una celda en la que apenas podía moverme, y yo soy una persona muy inquieta, que siempre estoy moviéndome...Al final es una lucha contra tí mismo». Concluyó con unas palabras chocantes, que sorprendieron a Samanta: «No pienso cambiar mi estilo de vida porque si no no me sentiría realizado».

Apareció también el escritor, coach y deportista Josef Ajram, que contó cómo cambió el chip cuando fue consciente de la fragilidad de la existencia, especialmente tras ver la guerra que lleva años asolando Siria, el país de su madre. Su reacción fue tatuarse «Carpe Diem» (disfruta del momento) como declaración de intenciones.

Vivir intensamente también puede tener efectos nocivos. Tras 14 años hundida en el mundo de las drogas, Sofía Cristo explicó ante las cámaras del programa que «vivía en el miedo. A pesar de sentir que me moría, a los tres días estaba volviendo a consumir». Para salir de la pesadilla tuvo que recurrir al apoyo de los suyos, en especial de su madre, Bárbara Rey. «Es una lucha constante contra la adicción, tardas muchos años en salir de eso», explicó.

El reportaje también abordó un aspecto tan espinoso como el tramo final de la vida. Si elegimos cómo vivir, ¿por qué no elegir cómo morir? Al contrario que España, Bélgica permite la eutanasia desde el año 2002. Samanta Villar le pregunta cómo se vive con esta posibilidad a Marieke Vervoort, medallista paraolímpica que padece terribles dolores debido a una enfermedad degenerativa. «Cuando no había eutanasia quería matarme. Todavía sigo aquí porque sé que cuando llegue el momento en el que no pueda más, podré pulsar el botón», afirma la deportista, «la gente tiene que darse cuenta que la eutanasia no es un asesinato, es un derecho». La conclusión de Samanta fue muy clara: «Si controla su muerte, controla también su vida».

Sin embargo, antes de llegar al momento final, existe la posibilidad de pensar en cómo queremos despedirnos de los nuestros. Villar decide anticiparse y acercarse a una funeraria ahora que puede decidir en plenas facultades y, de paso, ahorrarle ese trago a su familia. La pregunta está en el aire: ¿cuál es el mejor momento para empezar a organizar nuestro propio funeral?

comentarios