La receta secreta de «Ven a cenar conmigo»: humor y citas imposibles

El programa que precede a «First Dates» ya roza el millón de espectadores

«Ven a cenar conmigo»
«Ven a cenar conmigo» - CUATRO
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Si «First Dates» (Cuatro) cita en la misma mesa a personas «a priori» compatibles para que surja el amor en el programa, su predecesor en las tardes de la cadena, «Ven a cenar conmigo», hace precisamente lo contrario. «Buscamos juntar a varias personas que si no fuera por el programa jamás se sentarían en la misma mesa. Y a partir de ahí damos rienda suelta a guionistas y redactores», explica Pablo Abelenda, productor ejecutivo. El mejor anfitrión de la semana se lleva 3.000 euros.

Aunque el espacio ya se había hecho en Antena 3, Cuatro encargó a Warner («First Dates», «¿Quién quiere casarse con mi hijo?», «Un príncipe para...») que adaptase el formato a su estilo. «Nosotros tenemos un humor muy particular, somos muy libres trabajando y nos dejan dar un pasito más que a otros en la comedia, la forma de editar, los casting… Este espacio estaría entre la naturalidad de “First Dates” y el humor de “¿Quién quiere...”?», aclara el directivo.

El casting es más o menos sencillo y el cuestionario que deben rellenar los participantes incluye preguntas simples como: ¿Cocinas bien o mal? ¿Cómo sorprenderías a tus invitados? ¿Por qué eres el anfitrión ideal? Las complicaciones empiezan en las grabaciones. «Es un formato complicado de rodar. Por la mañana, unos van grabando las lecturas del menú y los perfiles de los participantes. A las 17.00 horas, otros llegan a casa del anfitrión para seguir la cena. En las casas, tratamos de mantener su intimidad y solo hay tres cámaras y un redactor. La reunión se desarrolla de forma lineal y termina cuando el dueño lo decide», apunta Abelenda.

Después, en la edición, Luis Larrodera se convierte en «la voz del espectador» y comenta, con ironía, la cita. «Él también aporta cosas al guión. A los redactores siempre les decimos que pongan lo primero que se les pase por la cabeza, que sean como tuiteros dentro del programa», subraya el directivo. Ahora piensan en seguir ganando espectadores (rozaron el millón en sus últimas entregas) aunque en un futuro no descartan incorporar variaciones: «En otros países hay versiones con políticos, famosos...».

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