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«Pasaporte Pampliega»

El sangriento relato de Antonio Pampliega sobre el infierno del Coltán

El fotoperiodista ahonda desde el corazón del Congo en uno de los mayores conflictos armados del continente africano, que ha provocado millones de víctimas y el éxodo de más de un millón y medio de refugiados

Antonio Pampliega, durante el rodaje de «Pasaporte Pampliega: coltán, mineral de sangre»
Antonio Pampliega, durante el rodaje de «Pasaporte Pampliega: coltán, mineral de sangre» - CUATRO
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La explotación del coltán, un mineral imprescindible para fabricar instrumentos básicos en la era de la comunicación como móviles, consolas o videojuegos, mueve miles de millones de dólares en el mercado negro y ha generado una tupida red de tráfico llevada a cabo por mafias internacionales. Denunciar esta situación desde el propio terreno es exponer la vida a un riesgo inmediato de muerte.

El fotoperiodista Antonio Pampliega, especializado en cubrir información desde los lugares más conflictivos y peligrosos del planeta como Siria o Irak, se pone al frente de «Pasaporte Pampliega: coltán, mineral de sangre» (Cuatro, 22.45). «El objetivo de nuestro reportaje es poner el Congo en el mapa y que deje de ser un ‘agujero negro’ informativo», explica el propio Antonio Pampliega. «Es sorprendente el nivel de violencia que hay en este país. Después de diez años cubriendo conflictos bélicos, el Congo es uno de los peores destinos en los que he trabajado. Hay que contar el sufrimiento al que están sometidos millones de personas por culpa del coltán, las condiciones a las que están sometidos los trabajadores de las minas, niños, mujeres y hombres prácticamente esclavizados».

El Congo, una zona sometida por los traficantes

Más del 80% del coltán que existe en el mundo procede del Congo. A pesar de los numerosos intentos de legalizar la extracción de este mineral o las medidas adoptadas por Naciones Unidas e impulsadas por grandes potencias como Estados Unidos, el país está sometido por guerrillas y traficantes capaces de esclavizar a poblaciones enteras para conseguir este preciado material. «El Congo es uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales pero curiosamente es el tercero más pobre», apostilla Pampliega. «Coltán, mineral de sangre» muestra cómo funcionan estas minas, habla con responsables de la ONU que trabajan sobre el terreno y enseña el crudo testimonio de mujeres y niños que hoy están bajo el auxilio de ONG internacionales y que han sobrevivido a matanzas y vejaciones.

«Tengo muchísimas imágenes grabadas en la mente después de tantos años cubriendo guerras, pero enfrentarme a testimonios de víctimas y descubrir una realidad tan salvaje como ésta, incluso a mí se me escapaba. El ser humano es aún más cruel de lo que yo creía», recuerda Pampliega. «No entiendo ese grado de ensañamiento con mujeres y niños. Sus testimonios tienen que ser escuchados para llegar al espectador y empatizar con un conflicto que queda muy lejos».

El corresponsal de guerra y su equipo visitaron las localidades de Butembo y Beni, en el noroeste del país, la zona más conflictiva del Congo. Allí, en los últimos meses, centenares de personas han sido masacradas por las guerrillas. Pampliega patrulló con un batallón de soldados de la ONU, en combate permanente con la guerrilla Mai-Mai y charló con trabajadores de organizaciones de ayuda para explicar la situación en la que viven y cómo se puede ayudar al Congo. «Este reportaje debe servirnos para extraer muchas lecciones», explica Pampliega. «La lección con la que yo me quedo me la transmitieron las víctimas de esta barbarie: no hay que rendirse nunca. Hay que luchar y tratar de cambiar las cosas porque mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas es capaz de cambiar el mundo».

Curtido en los horrores de la guerra

El nombre del fotoperiodista Antonio Pampliega (Madrid, 1982) saltó de sus habituales crónicas internacionales para France Presse, Associated Press, CNN, BBC, The Times, El País o EFE a los principales titulares de portada de todos los medios en julio de 2015. Este freelance encargado de cubrir algunos de los conflictos internacionales más violentos como Irak, Líbano, Pakistán, Egipto, Afganistán, Haití, Honduras, Somalia o Sudán fue secuestrado por una facción de Al Qaeda en Siria. Precisamente allí fue donde se dio a conocer al gran público con su participación en el reportaje «Infiltrados», que Cuatro emitió en mayo de 2015.

Permaneció retenido junto con otros dos periodistas españoles (Ángel Sastre y José Manuel López) durante 299 días. Un cautiverio del que consiguió salir con vida en 2016 y cuyos demonios exorcizó con la publicación del libro «En la oscuridad». La escritura fue la terapia para seguir dedicándose a su pasión: «Darle voz a las víctimas que existen en todas las guerras y conflictos internacionales para que nos abran los ojos y hagan comprender su sufrimiento».

Ahora, Pampliega vuelve a Cuatro con este reportaje especial dedicado al coltán y a las consecuencias que su explotación incontrolada en el Congo viene causando desde hace décadas. «Llevo diez años tratando de dar visibilidad a los que más sufren y por fin tengo esta ventana tan grande para que pueda llevar esa realidad a los hogares españoles. Al principio estaba un poco temeroso por la responsabilidad, pero ahora puedo decir que estoy muy orgulloso del trabajo de todo un gran equipo que ha sacado adelante una grandísima pieza de periodismo de acción y denuncia».