MasterChef Celebrity

Pepe «destroza» una canción de Carlos Baute por ser «el menos talentoso»

Con todos los cómicos en plantel, difícil era que no hubiese ni bromas ni risas. Por mucho que se le atraganten a Jordi Cruz, que ya abroncó la semana pasada a Anabel Alonso

Carlos Baute en MasterChef Celebrity
Carlos Baute en MasterChef Celebrity
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Los fogones de Masterchef Celebrity se encienden de nuevo tras la expulsión la pasada semana de Usun Yoon. El reto, en esta ocasión, no tiene nada que ver con bebés, pero sí con «dotes adivinatorias y sentido artístico», como anuncia la presentadora, Eva González.

Con todos los cómicos en plantel, difícil era que no hubiese ni bromas ni risas. Por mucho que se le atraganten a Jordi Cruz, que ya abroncó la semana pasada a Anabel Alonso. «Aquí, en MasterChef, queremos ver tu guasa, pero cuidado en reírte de mi oficio», le dijo el chef a la actriz, que parecía tan perdida como Dory, como confirmaban las redes sociales, y en este segundo programa de MasterChef Celebrity comenzó más apagada.

Jefferson, el «zampabollos»

José Corbacho, por haber sido el mejor, tuvo el poder de emparejar a sus compañeros en el reto por parejas. A él le tocó Jefferson. «Pese a las afinidades, te recomiendo que pienses en ti», le dijeron desde el jurado. Y lo hizo, pues no tardaron en llamarle el «estrategias». Aunque de poco le sirvieron, ya que al no guisar su plato, el resultado, según los jueces de MasterChef Celebrity, fue «fallido».

Y así quedaron: Marina San José y Juan Betancourt, Silvia Abril con Bibiana Fernández, Edu, «el enemigo a batir», con Carlos Baute, «el fuerte... cantando», o lo que sugieren el resto: el rival más débil; Patricia con Pepón Nieto y Saúl Craviotto con Anabel. Corbacho, por su condición, se quedó con Jefferson, el más carismático de la edición Junior de MasterChef.

«Yo soy fan, fan tuya soy», decía Anabel al joven chef, que desató la euforia en MasterChef Celebrity. No faltaron tampoco los piropos a Juan Betancourt, que cruzaron sobre todo Eva González y su pareja en la prueba, Marina San José. Aunque su plato no salió, ni siquiera sirviéndolo con el molde.

«Las personas que piensan las pruebas.. están mal de cabeza». Los niños del MasterChef Junior pasaron la prueba con nota, pero los famosos están hechos de otra pasta. Les pusieron unos rotuladores en la caja sorpresa, y con ellos tenían que dibujar la receta y su pareja adivinar qué es lo que está cocinando su compañero. Para rizar el rizo, debían hacerlo con una mordaza y mímica.

A Jefferson, un tahine con cuscús; a Patricia y Pepón les tocó sushi, a Baute y Edu, un dulce, crujiente de manzana; Bibiana y Silvia, Panzotti a la genovesa; Para Anabel y Sául, taco al pastor. «Cómo se te dan los tacos Anabel, a ver si sueltas alguno hoy», le apremió Pepe. Y se lo tomó en serio, pareció espabilar la cómica, pese a que Jordi recordaba lo importante que era mantener el silencio. «No necesito respirar, puedo estar en apnea siete horas», decía Bibiana, que podría ser de todo «menos japonesa». «La madre que la parió, que la mato. Dadle un curso de cocina no, de dibujo a esta mujer», bromeaba su enérgica compañera sobre sus dotes artísticas en MasterChef Celebrity.

Además de Silvia Abril y Bibiana, los que mejor parecieron entenderse fueron Saúl y Anabel. El policía entendió rápido que tenía que cocinar tacos mexicanos, pero la actriz lo despistó con su arte y el rotulador. «¿Ostras?», intentó el atleta, mientras Anabel señalaba... sus partes. «¿Vinagre de sidra?», continuó después. Tuvo que ayudarles en Masterchef Celebrity, impaciente Samanta, que incluso dibujó en la pizarra, echándoles un cable.

«Si Bibiana y Silvia son la luz, Pepón y Patricia son la sombra», se burlaba Jordi Cruz, jurado de Masterchef Celebrity. Finalmente, a pesar de que el sabor no tuviese mucho que ver su «Nazareno nipón», le dieron la enhorabuena a Pepón por la estética. Silvia y Bibiana lo bordaron. «Buen trabajo», dijo Jordi. De Juan, Pepe dijo que era «desastroso, por su nata líquida» y pidió que le hiciese «un chocolatito, al menos». Mientras, Anabel, agradecía liberarse de la mordaza: «Creo que tengo jaqueca y todo después de no hablar en 45 minutos», dijo la actriz.

La tarta de Edu Soto y Baute ni quisieron probarla. «Es incomible», dijo Samanta, mientras Jefferson aprovechaba para zamparse la original, por si se quedaba con hambre: «Me gusta comer», dijo el pequeño, al que jordi había llamado «tragalavas». «Te envío recetas de mi puño y letra, para que no se queme la tartaleta», le cantó Pepe al cantante venezolano, diciéndole que cambiase su letra original por esa, para ocasiones futuras. Tal y como sugirió su compañero Jordi en su cuenta personal de Twitter, a Pepe se le da bien cocinar, pero más «destrozar» las canciones del artista venezolano.

«El menos talentoso»

Ganaron Silvia, destacada, y Bibiana, reconvertidas en capitanas pese a que la rubia no sabe «mandar». Silvia Abril tuvo que elegir a los compañeros que no quería, para que así fuesen al equipo de Bibiana. Destacó a Carlos Baute, por ser «el menos talentoso», algo de lo que los demás se mofaron, pero que el cantante terminó asumiendo: «No es lo mío la cocina, pero hago unos huevos fritos...». Indignado por el comentario de Silvia Abril, el cantante rogó que se dejase el tema, pero sus compañeros siguieron bromeando. A los cánticos de Pepe se unió José Corbacho, que aseguró que el cantante los iba «a colgar con sus manos», entonando el ritmo de su canción

La segunda prueba fue más emotiva. Tocaba cocinar para gente sin recursos, para Mensajeros de la Paz con un padrino de lujo: el Padre Ángel. Y los aspirantes a chef intentaron hacerlo lo mejor posible. Aunque tuvieran que sortear un peligroso bache que «engoriló» a Bibiana Fernández. Decidieron los chefs que, en mitad de la prueba, los concursantes tuvieran que cambiar de cocina, para disgusto de ambos equipos, que se creyeron perjudicados.

Y empezaron los rifirrafes. Los jueces intentaron meter baza entre los equipos, azuzando a las capitanas a que mandasen. Bibiana, según el criterio de Anabel, mandaba sin sentido: «Como animadora muy bien pero como capitana no sabe». Silvia Abril, por su parte, iba a lo fácil. Con voz de pito no dudó en gritar a sus compañeros: «Esas rosquillas son una bazofia». Pero ambos equipos iban con retraso. Se enfadaron incluso un poco Anabel, que venía «encendida de detrás», y su capitana Bibiana, pero hicieron las paces entre el fragor de los fogones, aunque luego hubo encontronazo con Marina, a la que le «hirvió la sangre» ver a Bibi comiendo y no ayudando. «Tú te lo comes tó», le dijo Marina. «Ya no», respondió con humor la televisiva.

Finalmente, una de cal y otra de arena. Alabaron los jueces la reconducción de ciertos platos, y echaron en cara «el conformismo» en otra parte del menú. Con todo, se proclamaron ganadores los del equipo azul, el capitaneado por Silvia Abril, con Edu, José Corbacho, Juan Betancourt y Patricia. Pero no todos se libraron: A Juan y Edu, encargados del postre, los subieron a la palestra. Pepón, aunque también tuvo que competir en la prueba de eliminación, fue en cambio destacado como el mejor de la prueba, aunque fuese del equipo rojo. Finalemnte, se les dio la posibilidad de salvar a un compañero, y todos eligieron a Pepón, que se quitó rápidamente el delantal negro.

En la cara menos amable de la noche, el expulsado de los fogones de Masterchef Celebrity ha sido Carlos Baute, quien selló el fracaso de la noche con su plato. Un pescado al horno sobre una cama de algas, saladas. La elección del cantante fue duramente criticada por los jueces, en especial por Jordi Cruz quien le ha reprochado no aprovechar los consejos que le había dado minutos antes. Consejos que no suelen dar a un aspirante que se está jugando la eliminación, le ha recordado el chef.

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