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«Maestros de la costura», lo que no se ve del mundo de la moda

TVE estrena este lunes un nuevo concurso con Raquel Sánchez Silva como presentadora

Los aspirantes en el Museo del Traje
Los aspirantes en el Museo del Traje - TVE
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Cristóbal Balenciaga decía que "un buen modista tiene que ser arquitecto de la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida". Por eso cada prenda tiene su historia, y para contarla es importante remontarse al proceso de creación, cuando un costurero plasma un diseño en un patrón y ese patrón en una tela. Y lo hilvana, lo prueba en un maniquí o a la persona que ha solicitado el encargo, y lo retoca y lo vuelve a hilvanar. El siguiente paso es coser esa prenda a máquina o a mano, dependiendo de lo delicada que sea la tela. Este trabajo no sería posible sin el oficio de la costura, profesión que La 1 pondrá en valor abriendo las puertas del taller "Maestros de la costura", el nuevo concurso de talentos producido por RTVE en colaboración con Shine Iberia, la productora de "MasterChef".

Hasta el Museo del Traje de Madrid se desplazaron el pasado jueves Raquel Sánchez Silva, presentadora del programa, con los tres miembros del jurado: Alejandro Gómez Palomo, creativo de Palomo Spain, María Escoté y Lorenzo Caprile. En compañía de Macarena Rey, de Shine Iberia, y de Toñi Prieto, directora de entretenimiento de RTVE, explicaron que el programa es una adaptación del exitoso "The Great British Sewing Bee", que surgió en Reino Unido, donde la BBC ya ha emitido cuatro temporadas. La industria textil ingresa en España unos 90.000 millones de euros al año, un 3 por ciento del PIB español, que se traduce en 150.000 empleos directos. El primer termómetro para saber el interés que despierta la moda en España y los oficios que derivan de ella se ha podido medir con el casting del programa, al que se inscribieron más de 10.000 personas (casi el triple que en el de Reino Unido). Solo doce pueden participar y, en las próximas semanas, competir por el trofeo de primer Maestro de la Costura. Además, recibirá 50.000 euros y el diseño de una colección cápsula a la venta en El Corte Inglés. Un "regalazo" que a los miembros del jurado les habría gustado tener en sus inicios. El IED Madrid (Istituto Europeo di Design) también concederá dos premios: un Máster en Diseño para el ganador y un curso de sastrería para el segundo clasificado.

"Tengo muchos amigos en el mundo de la moda y eso me hace consciente de lo complicadísimo que es sobrevivir en él", contaba Raquel Sánchez Silva sobre las razones que la llevaron a participar en este formato. "La moda no está suficientemente apoyada, nos gusta asombrarnos con todo lo que hacen fuera, pero nos cuesta admirar lo que hacen los nuestros", añadía. La presentadora dice que es uno de los programas más exigentes que ha hecho, algo que asocia a "la pasión" del jurado y de los concursantes: "Una cremallera invisible mal puesta se podía convertir en un drama, en el fin del mundo".

En un momento en que parece que la moda vuelve a causar interés en España, Palomo, uno de los "culpables" de que esto ocurra, considera que "el programa viene en un momento muy significativo, cuando la moda está despertando y teniendo la importancia que debe". Otro de los objetivos es que el espectador se familiarice con los términos, el patronaje, el diseño y quizá, en palabras de Macarena Rey, "llegue a confeccionar sus propios pantalones".

"De nuestro oficio se ve lo bonito, que es esa parte esnob de los viajes y fiestas. Pero esto es trabajar, trabajar y trabajar, y se puede aprender en cualquier parte del mundo. Tiene muchas satisfacciones, pero también muchas sombras y sacrificio", reflexiona Caprile, que lleva treinta años como modista. "El programa servirá para ver esa parte que no se ve y desmitificar mucho glamour falso".

El programa, sobre todo, pretende mostrar el lado más sacrificado y gratificante del trabajo. Por eso visitarán también los talleres de Mirto, Intropia, Custo Barcelona, Pronovias y Pedro del Hierro, entre otras. "Para hacer una flor tienes que recortar, coser y probar, y todo eso se va a poder ver", cuenta María Escoté. En el taller también se ven otras especialidades de la costura como la sastrería masculina, el patronaje, la estampación, los bordados…

"Lo importante es que la gente sepa que uno se puede dedicar a la moda sin necesariamente ser diseñador. Hay muchos oficios que rodean este mundo y que son esenciales", señala Palomo. Por eso, como dice Raquel Sánchez Silva al final del programa: "Coser y cantar, todo es empezar".