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«First Dates»

La increíble experiencia con la muerte de una comensal de «First Dates»

El equipo de Carlos Sobera quiso darle una segunda oportunidad a algunos de los solteros que pasaron por su programa y tuvieron una cita fallida

Daleth, en «First Dates»
Daleth, en «First Dates» - CUATRO
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«First Dates» volvió a las pantallas de Cuatro este martes para continuar con su cometido: intentar emparejar a los solteros más desesperados de nuestro país. Con Carlos Sobera al frente, el restaurante del amor ofrece diariamente nuevas oportunidades a los desheredados amorosos que buscan redimirse en directo de sus males del corazón. Pero esta vez, había invitados especiales. El equipo de «First Dates» quiso darle una segunda oportunidad a algunos de los solteros que pasaron por su programa y tuvieron una cita fallida.

Enrique volvió al restaurante del amor con las mismas ganas de enamorarse, pese a la mala experiencia que tuvo en su primera visita: «Mi anterior cita fue una bruja». Este cámara jubilado de 61 años se encontró con una bruja de verdad, como él dijo: «de las que echan cartas». Por desgracia, esta vez su cita también fue una mujer muy peculiar.

Hasta su nombre era característico: Daleth. «Es compuesto», le explicó a Carlos Sobera, quien intentó averiguar de qué nombres derivaba el suyo, pero no lo consiguió. La vasca de 55 años dio rodeos hasta para explicar su profesión: «Ayudo a otras personas a vivir experiencias». Dicho así suena, cuanto menos, raro. «Soy terapeuta personal. Mi deber es asegurar el bienestar físico y emocional. Ayudo a las personas a viajar entre dimensiones», dijo ante la mirada atónita del presentador. «Ayudo a personas que están a punto de fallecer. Respondo sus preguntas con lo que yo he vivido», explicó por fin.

Si dio todos esos rodeos para explicar cuál era su trabajo, os podéis imaginar todos los que dio para decir lo que había ido a buscar a «First Dates». «No busco nada en concreto. Acepto lo que la vida me vaya trayendo», dijo en más de una ocasión. Finalmente, se encontró con su pareja, Enrique, con quien no fue mucho más claro.

Durante la cena trataron un sinfín de temas, entre ellos la muerte. «Les enseño qué es lo que van a vivir», explicaba. Hasta que llegó su gran confesión: «Les transmito mis vivencias. Yo crucé la barrera, pero como no me quisieron, volví para atrás. Les enseño hasta donde yo llegué, nada más. Por eso siempre les digo que si tienen la oportunidad de ir más allá de donde fui yo y volver, que me lo cuenten», continuó.

Enrique no sabía cómo reaccionar exactamente ante las confesiones de su pareja. «Mi entendimiento no llega a lo que ella me cuenta», aseguró. Pero ahí no terminó el confesionario. Daleth también le dijo que no necesitaba a otra persona ni a nada exterior para ser feliz: «Va con tu estado de ánimos. Yo ya soy feliz. Lo que más necesito ya me llega en cada momento», confesó.

Al ponerse delante de la cámara, Enrique pudo desahogarse. «No la esperaba así. Me ha caído muy bien. Es muy inteligente, muy agradable, pero ha sido... rara también», decía titubeante. Finalmente, el repetidor de «First Dates» se escudó en la distancia que les separaba: «No, por la distancia. Me has dejado impresionado, pero la relación como pareja, no». Sin embargo, parece que no fue el único que no terminó contento con la cita: «Enrique eres un tipo fabuloso, muy inteligente. Me gustaría seguir conociendote como amigo a través de las redes sociales. Hemos hablado de muchos temas, entre ellos, la soledad. Así que cuando lo necesites, aquí tienes una amiga», contestó ella.