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First Dates

Los poderes sobrenaturales de Diamantina: «Convivo con ellos desde que nací»

Diamantina se presentó como una mujer con una sensibilidad muy especial y un gran interés en fenómenos paranormales

Diamantino no tuvo problemas en hablar de su condición «sobrenatural»
Diamantino no tuvo problemas en hablar de su condición «sobrenatural» - CUATRO
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La semana se acerca a su fin en «First Dates», el espacio de citas que dirige Carlos Sobera en Cuatro y que no da a basta a recibir solteros. Los números hablan por sí solos, y el dating show supera ya holgadamente los 500 programas, y no hay señales que indiquen que vaya a agotarse pronto. Oleadas de solitarios que llaman a sus puertas buscando tener una oportunidad en el amor, y el público parece no cansarse nunca del espacio, como demuestran los excelentes datos de audiencia de «First Dates».

Este jueves la gala empezó con dos jóvenes con la mayoría de edad recién estrenada: Nuria de 18 años y Josemi de 19. Pese a su corta edad, ella ya decía sentirse «con ganas de madurar» y con su vista puesta en casarse y tener hijos. Josemi, un mozo navarro, no parecía aspirar a tanto por el momento, y si fuese así su timidez lo hubiese impedido.

La joven fue bien directa, y nada más sentarse a cenar ya le preguntó a Josemi si le gustaban los niños. «Para mí los niños son lo más importantes, y si él va a estar conmigo también tienen que serlo para él», explicó la cántabra. Al navarro se le veía un poco superado por la situación, sin saber a qué contestar a las preguntas de Nuria y alucinando cuando su pareja le recitó los nombres de los tres hijos que quería tener. A pesar del susto inicial, el navarro pareció quedar prendado de Nuria y los dos quisieron verse una segunda vez.

Poco después llegó al plató Lorena, una alicantina de 25 que ya se presentó como «la oveja negra de mi familia porque todos han tenido estudios pero yo me he dedicado más a la noche, de aquí para allá...». Lorena empezó luego a explicar ante la cámara las operaciones quirúrgicas a las que se había sometido y su política de «nariz pequeña y tetas grandes». Lo que buscaba lo tenía muy claro: «Un tío que no se cele, que no me mire el móvil y que me deje ir vestida como me dé la gana, porque si va conmigo por la calle y yo llevo escotes tendría que sentirse orgulloso».

Su pareja, Sergio, es un madrileño que se ve a sí mismo como «un buen partido y un tío interesante: tengo un trabajo fijo, tengo mi casa, sé cocinar, lavo la ropa...». Al poco de sentarse los dos a cenar descubrieron lo muy parecidos que eran y lo bien que encajaban como pareja. El resultado fue el previsible y se prometieron tener un segundo encuentro, aunque por falta por discutir si será en Madrid o en Alicante.

El programa no sería lo mismo sin sus frikazos y sus personajes excéntricos que se dejan ver por el restaurante del amor. Este jueves se llevó la palma a este respecto Diamantina, una mujer que aseguraba tener «poderes sobrenaturales, aunque eso es algo que la gente le asusta saber, pero es así: convivo con eso desde que nací». Tan espiritual y trascendente como es ella, por supuesto que dijo «no buscar un cuerpo, sino alguien con quien sentirme comprendida, alguien con quien sentir que comparto mi vida».

Tampoco se quedó atrás en excentricidad la presentación de Toni, su pareja, que lo primero que dijo de él ante las cámaras es que es «sexualmente activo, quizás demasiado». Diamantina supo sorprender a su pareja desde el primer momento, y a ella también le gustó saber que Toni se dedica al mundo del teatro, uno de sus grandes pasiones.

La conversación fue bastante agradable, aunque empezó a decaer al final cuando el valenciano habló sobre cuál es, a su juicio, la mejor pareja: «La de tres, o cuatro...». Hubo varias divergencias más entre ellos que llevaron a que finalmente decidieran volver a ver se, sí, pero como amigos.