Es noticia:
First Dates

La plaga de los influencers llega a «First Dates»: «Yo hago algo y luego todos me imitan»

En «First Dates» son cada vez más frecuentes los jóvenes que dicen ser instagramers, influencers o it-girls

David es un joven gallego que dice marcar tendencia entre los que le rodean
David es un joven gallego que dice marcar tendencia entre los que le rodean - CUATRO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Carlos Sobera estrena otra semana más al frente de «First Dates», el programa de citas de Cuatro que de lunes a viernes se dedica a la caridad tratando de emparejar a los solteros más frikis y excéntricos que pueblan nuestro país. La gala de este lunes en el restaurante del amor no se quedó a la zaga de las rocambolescas situaciones que suelen ocupar el espacio.

Ya la primera pareja, formada por el italiano Luigi y la dominicana Ruth, de 38 y 35 años, empezó rompiendo el hielo con fuerza. El italiano, que se dedica a hacer improvisaciones teatrales por las calles de Barcelona, recibió a su pareja con una de ellas, algo que dejó un tanto pasmada a Ruth. A pesar de ese comienzo inesperado, las cosas fueron bastante bien durante la cena, pues sus personalidades compatibilizaban a la perfección. «Yo soy el amor, por lo que el amor me trata genial», resumió la dominicana antes de sentarse a cenar y advertirle a su pareja de que «yo feliz ya soy, así que no busco a alguien que me haga feliz». Y feliz fue, sin duda, el final de la cita, pues Luigi y Ruth acordaron verse en una segunda ocasión.

La segunda de las parejas fue una más de las cientos que invirtieron su cena en «First Dates» hablando de juegos de rol, cómics de manga y grupos de heavy metal. Rocío, una alicantina de 20 años, se sentó a cenar con Nacho, valenciano de 22, ambos vestidos de negro y con sus melenas. Pese a que primera vista cualquiera hubiese dicho que Rocío y Nacho eran tal para cual, pero nada más lejos de la realidad. A ella le gustaban unos grupos de música, a él otros totalmente diferentes; lo mismo con los cómics, las series, los videojuegos...No hubo manera de que se pusiesen de acuerdo en algo. El trato, además, fue frío y distante, sin mucho apasionamiento por parte de ninguno de ellos, por lo que el resultado fue el esperado: cada cuál se volvió a su casa tan solito como había llegado.

El tercer turno fue para la pareja homosexual que no puede faltar ninguna noche en el programa. David, un gallego de 20 años, se presentó como «un influencer...vamos que influyo a la gente: Me di cuenta de que cuando yo hacía algo la gente luego me imitaba». No se trata del primer joven con este peculiar «empleo» que pasa por el espacio de Sobera, que a este paso acabará convirtiéndose en una pasarela de «influencers», «instagramers», «it boys»...Este estudiante de publicidad cenó con Iván, de 23 años y también amante del «postureo...porque me encantan subir cosas a las redes sociales y mostrar todo sobre mí».

No tardó el espectador en comprobar hasta qué punto llegaba el gusto por el exhibicionismo en los dos jóvenes. Lo primero que hicieron en cuanto les trajeron el plato a la mesa fue sacar sus móviles para fotografiarlo y subir la imagen a Instagram. Luego la cita no tuvo mucho más recorrido, y ni siquiera la zona musical pudo levantar luego los ánimos. Los dos se excusaron diciendo que preferían tener una relación de amistad y cada cual se marchó a su casa.