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First Dates

Las indiscretas preguntas sobre sexo que chafaron una cita

Mouad no se ha cortado un pelo a la hora de preguntarle intimidades a su pareja

Mouad erró en su estrategia y Carmen rechazó tener una segunda cita
Mouad erró en su estrategia y Carmen rechazó tener una segunda cita - CUATRO
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Esta semana First Dates celebra su segundo aniversario. Son ya dos años emitiendo de lunes a viernes y sentando a cenar cada noche a un puñado de solteros desesperados por encontrar el amor. Carlos Sobera es el anfitrión del restaurante más romántico de la televisión y posiblemente sea el español que más solteros conoce en nuestro país. Para conmemorar tal hazaña, este lunes el programa invitó a varias de las parejas que se conocieron en First Dates para preguntarles cómo había sido su vida desde que salieron del restaurante.

Pero no fue ese el único aliciente de la noche pues, además del seguimiento postelevisivo de los que se enamoraron ante las cámaras de Cuatro, en First Dates volvieron a presentar uno de sus juegos favoritos. Los comensales que acudían a cenar se veían con los ojos tapados al poco de llegar al restaurante y no se les permitía quitárselo hasta después de responder a si quieren una segunda cita con su pareja. Una cita a ciegas al cuadrado en la que más de uno se lleva una sorpresa mayúscula, y no siempre para bien.

De las primeras personas en llegar a plató fue Laura, una granadina de 20 años que se define diciendo que «desayuno pizza, ceno cereales y mi único vicio es tomarme una cerveza a morro mientras veo una serie». Pero Laura no llegó sola a First Dates, sino que quiso aparecer por allí con sus padrespara que le asesorasen en su búsqueda del amor. Se sentó a cenar con ella Gabriel, un jugador de rugby afincado ahora en Londres. Con ellos tuvieron piedad los guionistas del programa y les dejaron tener su cita con los ojos descubiertos.

Carmen y Mouad fueron una de las parejas más divertidas de la noche. Ellos sí con los ojos vendados, tuvieron una cena de lo más intensa. Él, marroquí viviendo en Barcelona, fue muy directo con la malagueña y a la primera de cambio le preguntó por su vida sexual: «¿Y qué tal eres en la cama? Porque conmigo vas a saber lo que es bueno...Estás con alguien de alto nivel», una pregunta que descolocó a Carmen. «Si yo esta cita la hubiese tenido fuera de aquí en cuanto me dice eso hasta luego Mari Carmen y no hablo más con él», dijo ante las cámaras. «Es que soy un pillín y un golfillo», se justificó el marroquí.

Siguió luego Mouad por el mismo camino, con desafortunados comentarios sobre «su tercera pierna» y la intensidad de sus trasiegos en la cama. Carmen tuvo manga ancha con su pareja, y le toleró sus gracias, incluso se rió con ellas. «Los hombres muchas veces hablan más de lo que hacen», se burló Carmen, que aseguró estar deseosa de comprobar hasta que punto era cierto lo que el marroquí decía. Sin embargo, cuando llegó el momento decisivo, a Mouad le pasó factura su indiscrección: «Me parece que estás un poco obsesionado con ese tema del sexo y por eso no tendría una segunda cita».