Es noticia:
First Dates

Las extrañas preferencias de una comensal de First Dates

Sol aseguró que, al conocer a un chico, lo primero en lo que se fija es en sus zapatillas

A Sol le gustaron las zapatillas de su pareja, así que todo fue como la seda - CUATRO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

First Dates vuelve a la pantalla una día más para desempeñar la hercúlea e infinita tarea que Mediaset la he encomendado: la de encontrar pareja a los solteros más excentricos y desesperados de España. A la cabeza de la aventura no podía estar que el curtidísimo presentador Carlos Sobera, ahora reconvertido en celestino televisivo y mediador amoroso. Son ya 609 programas los que lleva el date show emitiéndose en Cuatro, y las reservas de solitarios parecen no terminarse nunca, siendo así que el programa no tienen visos de ir a terminarse pronto.

La primera en llegar al restaurante fue Sol, una argentina de 20 con «cara de borde, todo el mundo lo dice», como ella mismo aseguró en su presentación. Su escala de valores la dejó muy clara nada más llegar: «Lo primero en lo que me fijo de un chico es en sus zapatillas». Su pareja fue Scott, un inglés residente en España desde hace ya muchos años. Antes de que Sobera le llevase a la mesa, tomó una foto de sus zapatillas para ver si Sol daba su visto bueno. Como la respuesta fue positiva, Sol y Scott se sentaron a cenar a la espera de ver si la chispa surgía entre los dos. Pronto quedaron patentes las múltiples compatibilidades que había entre las dos, por lo que al final de la cena acordaron darse mutuamente una segunda oportunidad.

Pasó este miércoles por el restaurante de Sobera una clon de Ana Rosa Quintana, Encarni, malagueña de 50 años y poetisa de vocación. Juan Manuel, a sus 60 años, se presentó como «un hombre cultivado, con inquietudes intelectuales y una espiritualidad desarrollada, apasionado de la antropología, la sociología, la geopolítica...». Todo indicaba que sus personalidades iban a pegar a la perfección y, efectivamente, se cayeron estupendamente y tuvieron una cena divertida. No obstante, Encarni se confesó ante Juan Manuel para decirle que «no ha habido feeling, me ha faltado eso pero por lo demás, podemos seguir siendo amigos». Juan Manuel se llevó un buen chasco, pero supo encajarlo con educación y sin montar escándalos.

Hubo, como siempre, espacio para las parejas homosexuales en First Dates. El primero en presentarse en plató fue Antonio, un peluquero onubense de 29 años que para su presentación se lamentó de dar siempre «una sensación de ser desaborío, todos se piensan que les estoy mirando con cara de asco, pero no soy así en absoluto». Su pasión eran los carnavales y, a modo de pista para su pareja, llegó con una máscara carnavalera que colocó sobre la barra para que el otro chico la viese nada más llegar.

Su pareja fue Fran, un gaditano «muy despistado» y también seguidor de los carnavales. Había un pequeño problema, y es que Fran apenas tení 20 años algo que, como Antonio reconoció, supone una gran dificultad: «Nueve años de experiencia menos son muchos años». Los temas de conversación fueron de lo más variado, pasando desde sus habilidades en la cocina hasta por el aspecto físico del camarero de First Dates