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First Dates

La confesión que dejó pasmado a un comensal de First Dates

Dylan, un joven estadounidense que trabaja en España, tuvo el valor de contarle a su pareja algo que no todo el mundo se atrevería a decir

José y Dylan no serán pareja, pero sí buenos amigos
José y Dylan no serán pareja, pero sí buenos amigos - CUATRO
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First Dates se acerca ya a las 650 noches emitiendo desde su restaurante del amor. A Carlos Sobera parece que no se le acaban nunca los solteros con ganas de enamorarse ante las cámaras, y Cuatro ha encontrado un auténtico filón de audiencia en este dating show tan peculiar.

Estrenó la noche en el restaurante del amor Dylan, un estadounidense de Ohio que lleva una mala racha amorosa en España: «El otro día quedé con un chico por un aplicación y me dijo que era heterosexual, que solamente usaba la aplicación para conocer gente nueva». Con él se sentó a cenar José, un valenciano de 22 años que se considera «muy normal, extravertido, alegre y un poco cabezón». Carlos Sobera tuvo buenas vibraciones desde el momento en que los presentó, y una vez que se sentaron dijo ante la cámara que «Dylan y José están hechos el uno para el otro, ya lo veréis».

La conversación fue muy animada y poco a poco descubrieron lo mucho que tenían ambos en común. Dylan confesó al poco de empezar a cenar que era virgen, una confesión que dejó al valenciano un tanto sorprendido: «¿Pero de verdad que nunca...nunca has...?». «He estado con chicos y les he tocado pero nada más, y no fue porque yo no quisiese», se sinceró al americano. Luego José dio su opinión al respecto ante las cámaras: «A juzgar por su forma de ser y por lo religiosa que es su familia, creo que en general tiene miedo a tener sexo con cualquier persona».

La cena siguió con naturalidad y los dos jóvenes compartieron sus experiencias familiares cuando anunciaron su homosexualidad: en el caso de Dylan fue su padre el que no le aceptó, mientras que en el caso de José fue su madre la que no quiso saber nada más de él. Al acabar la cena se demostró que Sobera había errado en su profecía, pues aunque Dylan quiso una segunda cita, José matizó que quería una segunda «quedada, para tomar cervezas como amigos».

También con energía positiva se sentaron a cenar José Antonio y Mariló, dos granadinos cuarentones que llegaron a First Dates tras una larga trayectoria de desengaños amorosos. En un primer momento los dos se gustaron, se entraron por los ojos pese a que él tenía hasta cinco años más que ella. «Nunca he estado con un hombre tan mayor, y eso me gusta», confesó Mariló, «lo veo como un hombre atractivo, sensato y responsable». Pese a ser mayor que ella, Jose Antonio reconoció ante la cámara que «la veo un poco mayor físicamente, no sé yo...». Sin embargo la cena no acabó como empezó, y es que aunque Mariló estaba encantada con su pareja, a José Antonio no acabó de convencerla ella y no quiso darle una segunda oportunidad.

En el tercer acto sorprendieron a la audiencia María Jiménez, una sevillana que acudió del brazo de su amiga Encarni, a la que quería encontrarle pareja. «Si a mí no me gusta que se lo quede ella», soltó Encarni nada más entrar al restaurante. La pareja de Encarni fue Juan, un actor granadino de 62 años que se definió como «un rebelde de toda la vida, aunque ahora tengo menos pelo y más edad». Pero cuando Juan se sentó a la barra la mujer que allí estaba no era Encarna, sino su amiga María, que sometió al hombre a un extenso interrogatorio.

Pero extenso de verdad fue luego el discurso de Juan, que apenas calló durante la cena, algo que acabó por hartar a Encarni. «Solamente hablaba de lo suyo, de su vida y de sus cosas, y creo que debería haberme dejado hablar un poco más», se lamentó luego la mujer. No parecía entonces que la relación entre Juan y Encarni fuese a tener mucho futuro, y aunque Juan quiso una segunda cita Encarni no opinaba igual.