Es noticia:
«Mi casa es la tuya»

El oscuro pasado de Quique San Francisco

El humorista habla de su faceta profesional, con una extensa carrera en cine, teatro y televisión, y personal, en la que recuerda a la que fue su pareja, Rosario Flores

Vídeo: Quique San Francisco siempre habla con claridad y , recientemente, también lo hizo en El Hormiguero
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El peculiar piso de unos amigos situado en el centro de Madrid ha sido el escenario escogido por Quique San Francisco para recibir a Bertín Osborne, con el que compartió los recuerdos de una vida en la que han existido luces y sombras. El polifacético actor fue el protagonista de la entrega de «Mi casa es la tuya» (Telecinco, 22.00).

Hijo de actores, Quique narra la tortuosa juventud de su madre, que ejerció como madre soltera. Ella fue quien «le salvó». «Le pedí que me encerrara. Me dijo que para verme así, prefería que me suicidara si tenía huevos porque la estaba matando en vida», relata. Pero no fue la única vez que le salvó. «Me hice francotirador, me metí en un cuerpo especial y tuvo que ir mi madre a buscarme allí», recuerda. De su padre, el actor Vicente Haro, supo poco. No le conoció hasta cumplir los 17 años. San Francisco relató cómo vivió la relación con su progenitor y con su padrastro, de quien decidió mantener el apellido.

Con una vida dedicada al mundo de la actuación y el humor, Quique hizo un repaso también por otros momentos que han marcado su vida. Uno de los más duros fue la etapa de sus adicciones, motivo por el que fracasó su relación con Rosario Flores: «Tuve dos años maravillosos y otros dos en los que me dediqué a esa puta mierda». En aquel tiempo surgió un gran vínculo de amistad con otros miembros de familia Flores, como el que mantuvo con Antonio hasta su muerte, «pero a Antonio y a mi nos separó la droga».

Hasta el lugar de la entrevista se desplazó el actor Jorge Sanz, gran amigo de Quique, quien fue el encargado de preparar la comida que los tres degustaron. Sanz contó cómo es trabajar juntos: «Ha llegado a entrar después de la señal de apaguen los móviles, pero yo sabía que Quique iba a llegar». Pero también relató muchas de las experiencias vividas en común: «Abro un ojo en mitad de la noche y lo veo como en los tebeos. Vaciándome los bolsillos de los pantalones cogiéndolos del tobillo del pantalón a ver qué caía», recordó Sanz.

Antes de despedirse, los tres se retaron a un divertido juego en el que pondrán a prueba la generosidad de Quique. El programa contó, además, con el testimonio de otras personas cercanas al invitado: los actores Gabino Diego y Juan Diego, y Helena Fernán Gómez, hija del célebre intérprete Fernando Fernán Gómez.