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Lisboa se blinda para Eurovisión

La capital portuguesa calca el plan de seguridad de la visita del Papa a Fátima el año pasado

Imagen del dispositivo seguridad para Eurovisión
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Lisboa vive ya Eurovisión con gran intensidad, cuando solo faltan cinco días para la primera semifinal, siete para la segunda y nueve para la gala final. La ‘fiebre’ por el festival sobrevuela todos sus rincones y el plan de seguridad ya está en marcha, siguiendo las estrictas directrices marcadas el año pasado durante la visita del Papa al santuario de Fátima.

ABC ha sido testigo de que el perímetro de blindaje se encuentra a pleno rendimiento alrededor del Altice Arena, donde la reconstrucción del escenario es toda una realidad palpable para albergar los ensayos y proyectar al mundo cómo será Eurovisión a la portuguesa.

Estamos en la misma zona donde, hace dos décadas exactamente, se celebró la Expo’98, primer gran acontecimiento internacional que acogió la capital del país vecino antes de que llegaran la Eurocopa’2004 y, como punto de inflexión, el desembarco de la Web Summit. Los teleféricos turísticos surcan las alturas del lugar, con el Puente Vasco de Gama y el Océano Atlántico de fondo.

El despliegue policial responde al nivel de amenaza terrorista 3 (‘amenaza significativa’, según la denominación oficial) decretado por el Gobierno socialista de António Costa. A sus espaldas, un amplio dispositivo que lleva meses preparándose y que supone el mayor desafío en este sentido para Portugal a lo largo de este año, con especial incidencia entre el 6 de mayo (cuando se desplegará la alfombra azul en el Museo de Arte y Arquitectura) y el 13, día después de la ceremonia.

No es para menos, en vista de que se espera una avalancha de 40.000 visitantes ese fin de semana, con 2.000 personas implicadas en la organización de Eurovisión, 1.500 periodistas acreditados y 700 invitados especiales.

Daesh no ha lanzado, de momento, ninguna arenga antieurovisiva, pues parece haberse centrado en el Mundial de Rusia, que arrancará el 14 de junio. Pero la alta concentración de población local y turistas invita a extremar la protección, como demuestra el hecho de que se han instalado 17 cámaras de videovigilancia en las proximidades del Altice Arena, cerrado desde hace más de un mes a los conciertos y que solo retomará su habitual actividad una vez pasado el festival, concretamente para la actuación del cantante británico Sam Smith el 18 de mayo. De las 43 delegaciones que se aguardan, hay cuatro que requerirán excepcionales medidas de cuidado: Rusia, Israel, Francia y Alemania.

La organización del festival de Eurovisión ha difundido una exhaustiva lista de 42 objetos prohibidos para quienes pretendan acceder al recinto. A saber: mochilas, comida, botellas de vidrio, alcohol, drogas, cuchillos, tijeras, armas de fuego, pelotas de golf, tazas, jeringuillas, palos, esposas, herramientas de bricolaje, bengalas, explosivos, escaleras, linternas, sillas, baterías portátiles, grabadoras, cintas adhesivas… y palos de ‘selfies’.

Como sucede en los controles de seguridad de los aeropuertos, los únicos líquidos permitidos serán los contenidos en recipientes con capacidad para 100 milímetros o menos.

La policía lisboeta ha recibido órdenes de no andarse con miramientos en caso de toparse con alguno de estos elementos, tal cual refleja el texto alusivo hecho público a través de internet: «Si son encontrados, estos artículos serán confiscados y no se devolverán».

Todo Lisboa se inunda de Eurovisión, lo que significa que igualmente varios puntos neurálgicos de la ciudad verán su ‘normalidad’ alterada, comenzando por el Parque das Naçoes (donde se ubica el Altice Arena) y siguiendo por el barrio de Belém y la Praça do Comércio, donde se alzan las pantallas gigantes instaladas por el Ayuntamiento dentro del conocido como EuroVillage, similar al montaje que se levantará para seguir los partidos de la selección portuguesa durante el Mundial.

En consecuencia, la movilización por motivos de seguridad pone en el disparadero a Portugal, que ha implicado al máximo a la Secretaría General del Sistema de Seguridad Interna, al Grupo de Operaciones Especiales y a la División de Tráfico.