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Ordenan la puesta en libertad de uno de los protagonistas de «Making a Murderer», el fenómeno de Netflix

Brendan Dassey había sido condenado por ser cómplice de su tío Steven Avery en la violación y asesinato de una mujer

Steven Avery, en 1985, cuando fue arrestado y condenado a 18 años de cárcel por un crimen que no cometió
Steven Avery, en 1985, cuando fue arrestado y condenado a 18 años de cárcel por un crimen que no cometió - ABC
EFE - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Un juez estadounidense ha ordenado la puesta en libertad de Brendan Dassey, condenado a cadena perpetua por ayudar a su tío Steven Avery, el protagonista del fenómeno televisivo «Making a Murderer», a asesinar a una mujer en 2005.

El magistrado, William Duffin, ya anuló en agosto la condena contra Dassey y al considerar ahora que existe un bajo riesgo de fuga ordenó su puesta en libertad a la espera de que la justicia resuelva los recursos pendientes o que se celebre un nuevo juicio.

Las autoridades «no han podido demostrar que Dassey represente un peligro presente para la comunidad», apuntó Duffin en su orden, en la que puso énfasis en que el expediente disciplinario del joven en la cárcel «es muy benigno».

La decisión del magistrado llega apenas un año después de que Netflix publicase la serie de 10 episodios «Making a Murderer», sobre las idas y venidas con la justicia de Avery, que también salpicaron a su sobrino.

Violación y asesinato

Dassey confesó durante su detención haber ayudado a su tío a violar y asesinar en 2005 a la joven fotógrafa Teresa Halbach, que fue vista por última vez en el negocio familiar de los Avery en Wisconsin, un desguace de vehículos al que había ido a tomar fotos.

Ambos fueron condenados a cadena perpetua en un proceso que la serie revela lleno de irregularidades y que en el caso contra Dassey tan solo se fundamentó en su confesión, mientras que a Avery lo vincula su ADN con la escena del crimen.

En la anulación de la condena decretada en agosto, el magistrado Duffin criticó todas las instancias que intervinieron en el proceso, especialmente a los investigadores que prometieron a Dassey, que en ese entonces tenía 16 años y sufre un retraso mental, que no tenía nada de lo que preocuparse mientras lo interrogaban.

«Estas constantes falsas promesas, consideradas junto a otros factores pertinentes como la edad de Dassey, su déficit intelectual y la falta de apoyo de un adulto (en todo el proceso), llevaron a una confesión involuntaria», apuntó entonces el juez, que dejó claro que los «derechos constitucionales» del joven «fueron vulnerados».

El caso de Steven Avery llama especialmente la atención ya que antes del asesinato por el que fue condenado a cadena perpetua ya había cumplido 18 años de cárcel por un crimen que no cometió y del que fue exonerado.

En 2005, tan solo dos años después de salir en libertad y mientras Avery reclamaba una millonaria indemnización al condado de Manitowoc (Wisconsin), fue detenido de nuevo esta vez por el asesinato de Halbach, del que él se ha declarado siempre inocente.

La serie, a la que los fiscales acusaron de parcial, generó mucha polémica y el propio presidente estadounidense, Barack Obama, salió al paso de las peticiones de indulto que le llegaban para aclarar que su autoridad en el caso es nula, ya que pertenece a la justicia estatal de Wisconsin.

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