«Gossip Girl» cumple diez años: ¿cuáles fueron sus tramas más disparatadas?

La popular serie juvenil, protagonizada por Blake Lively y Leighton Meester, se estrenó en The CW un 19 de septiembre de 2017. Su primera temporada fue todo un éxito inesperado para la cadena

Póster promocional de «Gossip Girl»
Póster promocional de «Gossip Girl» - ABC
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Este mismo agosto, Ed Westwick (Chuck Bass en «Gossip Girl») fue carne de titulares después de que confesase en «Vanity Fair» no saber quién era realmente «La reina cotilla». ¿Y vosotros? ¿Sabéis quién era? Si aún no, cinco años después de que la serie finalizase y respondiese a tal enigma en 2012, mejor no continuéis leyendo...

Aunque no lo parezca, «Gossip Girl» fue una serie clave durante 2007 para su canal, The CW, que acababa de nacer en 2006 tras la fusión entre The WB y UPN. El éxito de esta serie de corte juvenil sirvió para visibilizar a una minoritaria cadena, necesitada de grandes titulares publicitarios como el extenso reportaje que le dedicó «New York Magazine» [«The Genius of Gossip Girl»]. Aún así, la premisa de la ficción no rompió moldes en absoluto (había ecos a la reciente «The O.C.» y a la noventena «Sensación de vivir») al contar las poco creíbles desventuras de un grupo de adolescentes en el barrio rico del Upper East Side de Manhattan (Nueva York).

El primer episodio mostraba el regreso a Manhattan de Serena van der Woodsen (Blake Lively) de un internado. A su regreso, Blair Waldorf (Leighton Meester), su mejor amiga, no la recibiría con los brazos abiertos tras marcharse sin despedirse. El título de la serie hacía referencia al blog homónimo, en el cual se publicaban los cotilleos y conflictos de aquel grupo de jóvenes multimillonarios de la élite neoyorquina.

Durante seis temporadas y 121 episodios, «Gossip Girl» fue un «placer culpable» (series malas que uno ve a escondidas) y acabó degenerando en un culebrón de alta costura y horario de máxima audiencia que, sin embargo, mantuvo intacto su gusto por el vestuario de sus féminas protagonistas (en ocasiones, dicho escaparate textil era la única razón del visionado) así como por la selección de su banda sonora.

Póster promocional de «Gossip Girl»
Póster promocional de «Gossip Girl»- ABC

Empecemos por el final: la serie acabó desvelando su gran (y estirado) misterio en el último episodio: la Reina Cotilla era, ni más ni menos, que Dan Humphrey (Penn Badgley), el marginado chico de barrio que había logrado hacerse un hueco en un mundo de ricos y en el corazón de Serena. Puede que Ed Westwick no las recuerde, pero ABC recopila algunas de las tramas más disparatadas de la icónica teleserie:

—La meteórica carrera profesional de Jenny Humphrey (Taylor Momsen). Cierto es que, desde el primer capítulo, uno tenía que aceptar las licencias creativas de la serie. Sin embargo, resultó poco creíble cómo se intentó convertir a este personaje secundario (no muy querido por los fans...), de a penas 16 años, en un prodigio de la moda. La actriz y cantante acabó abandonando el barco.

—La historia de amor entre Lily (Kelly Rutherford) y Rufus (Matthew Settle). En pleno apogeo de la ficción durante su segundo año, se desveló no sólo que la madre de Serena y el padre de Dan habían sido algo más que amigos en el pasado, ¡sino que tuvieron un hijo juntos! Una disparatada trama de la que los propios guionistas acabaron olvidándose. De hecho, se grabó un episodio piloto (emitido como parte de la segunda temporada) sobre el personaje de Lily en los años ochenta llamado «Valley Girls». The CW desechó el proyecto.

—El fugaz desorden alimenticio de Blair Waldorf. Fue algo que se mostró, acompañado por flashbacks, durante el noveno episodio de la primera temporada («Blair Waldorf Must Pie!») para luego no volver a mencionarlo durante el resto de la serie.

—Cuando Bart Bass (Robert John Burke) regresó de los muertos. ¿Qué es un buen culebrón sin un falso fiambre regresando al mundo de los vivos? Precisamente, eso fue lo que le ocurrió al personaje de Bart Bass, el malísimo padre del ladrador pero poco mordedor Chuck Bass. Fue durante la segunda temporada, cuando el villano progenitor murió en un accidente de avión para, durante la quinta temporada, resucitar bajo el pretexto de que tenía que fingir su muerte. Al más puro estilo «Melrose Place». Lo más «gracioso» del asunto es que Bart Bass acabó muriendo «a manos» de su primogénito sin querer.

—El affaire entre Blair Waldorf y Dan Humphrey. El mal de toda serie protagonizada por adolescentes es cuando todos sus personajes acaban «enrollándose» con todos, algo de lo que «Gossip Girl» no pudo huir. Fue durante la quinta temporada, cuando Blair, tras huir de su propia boda real, comenzó un breve romance con Dan (el gran amor de su mejor amiga, todo sea dicho).

—¿La sexta temporada en general? Una de las grandes quejas de los fans fue la (inesperada) sexta y final temporada de «Gossip Girl», que tan sólo contó con diez episodios. La serie, ante su posible cancelación (las audiencias eran cada vez peores y The CW empezaría a apostar por la ciencia ficción y los superhéroes), contó con un cíclico cierre al final de la quinta temporada: una drogadicta Serena volvía a huir de Manhattan, tal y como sucedió previamente a los acontecimientos del episodio piloto.

Xoxo.

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