Un día con «las chicas del cable», las mujeres más rompedoras de Netflix

ABC visita el rodaje de la primera serie española de la plataforma, que se estrena el 28 de abril en 190 países

El rodaje de «Las chicas del cable»
El rodaje de «Las chicas del cable» - NETFLIX
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En la España de los años veinte, las mujeres que trabajaban eran básicamente profesoras, costureras o telefonistas. Precisamente a esto último se dedican las protagonistas de «Las chicas del cable», la primera serie española de Netflix, que se estrena el próximo 28 de abril en más de 190 países. «Estas jóvenes intentarán romper sus cadenas desde el punto de vista emocional, sexual y profesional para convertirse en mujeres dignas de admirar», explica Ramón Campos, creador, junto con Gema R. Neira y la productora Teresa Fernández-Valdés, de una serie que lleva el sello de Bambú y que los máximos responsables de la plataforma comparan con «Mad Men».

«La ficción es un viaje más social y humano que político, porque se habla de la situación de la mujer en aquel momento. Es muy interesante ver qué ha cambiado y qué no», apunta Maggie Civantos, que da vida a Ángeles, una madre de familia –su hermanastra interpreta a su hija ficticia– que poco a poco irá desprendiéndose de sus cadenas. «Vivirá muchos conflictos, tanto en casa como en el trabajo, y muchas se verán reflejadas en ella, porque es una de esas supermujeres que puede con todo», afirma la actriz, que vio una y otra vez la película «Sufragistas» en busca de inspiración; aunque la verdadera revolucionaria de la serie, al menos en lo político, sea el personaje de Sara (Ana Polvorosa).

En el lado opuesto a Ángeles se encuentra Lidia (Blanca Suárez), una «heroína oscura» inspirada en la protagonista de «Marnie, la ladrona». Ella es una mujer independiente, que encuentra en la empresa de telefonía «una parte de su pasado que pensaba que no volvería a ver», desvela Suárez, que descubrió gracias a la serie las pruebas de idiomas y rapidez que había que superar para convertirse en una «mujer del cable».

Por su parte, Margsa (Nadia de Santiago) es una chica de pueblo que se muda a Madrid para cumplir su sueño y queda fascinada por ese nuevo mundo. «Conocí a una telefonista real que me contó cómo escuchaban las conversaciones. O, por ejemplo, que las mujeres trabajaban allí hasta que se casaban, luego solo seguía en el oficio su marido», recuerda la actriz. El contrapunto cómico de Marga será Carlota (Ana Fernández), una joven telefonista de clase alta. «Ella es muy moderna y provocadora, es su arma para ser rebelde», confiesa Fernández, que sostiene que su personaje, que tiene escarceos amorosos con otras mujeres, vivirá «una crisis de identidad».

Al lado de estas cuatro chicas están Yon González, Martiño Rivas, Nico Romero, Sergio Mur y Borja Luna. «Ellos también están bien tratados. Los hombres también se pueden ver reflejados, porque hay personajes muy modernos y otros más machistas», avanza Civantos. «La serie está contada desde el punto de vista de ellas, pero habla del amor, la amistad y los valores de una época. También se habla del machismo, que hoy en día, pese a los avances, sigue siendo un problema», puntualiza Yon González.

Escribir para Netflix

Los actores, excluyendo la promoción, no han visto tantas diferencias entre trabajar para Netflix o hacerlo para un canal tradicional. Quienes sí lo han notado han sido guionistas y productores, que para hacer ocho capítulos de 50 minutos han «acelerado el ritmo» e incluido puntos de giro finales «que hagan que cuando termine un capítulo quieras ver el siguiente». «Como muchos espectadores usan dispositivos móviles, hemos buscado planos más cortos», apuntan. Además, la estética es más europea: faldas por encima de la rodilla y decorados modernistas.

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