«La peste»

Alberto Rodríguez: «A España le tocó la lotería al descubrir un continente»

El director firma «La peste», la millonaria apuesta de Movistar para esta temporada. Un thriller con mucha historia que traslada al espectador a Sevilla, «la capital del mundo en el Siglo XVI»

Alberto Rodríguez en el rodaje de «La peste«
Alberto Rodríguez en el rodaje de «La peste«
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Antes de que probara el sabor del Goya por «La isla mínima», Alberto Rodríguez tuvo la oportunidad de cumplir uno de esos sueños que, por excéntrico y descollante, parece que jamás se fuera a cumplir: un paseo por su Sevilla natal… pero en el siglo XVI. Lo haría en forma de serie, con una idea que rondaba su cabeza desde siempre –«daría todo lo que tengo por pasar cinco minutos en esas calles»–, y para la que Movistar puso lo único que el hombre ha inventado para viajar en el tiempo: el dinero.

El resultado es «La peste», una serie de seis capítulos que este viernes estará disponible al completo para todos los abonados de la plataforma. A razón de dos millones de euros por capítulo, Alberto Rodríguez y su guionista y mano derecha, Rafael Cobos, trasladan al elenco encabezado por Pablo Molinero, Paco León, Manolo Solo y Patricia López Arnáiz a la que fuera «capital del mundo».

«No quería meterme en una producción de tiempos ajustados y capítulos largos. Quería hacer una serie muy cuidada, muy real y verosímil. Para poder hacer esto debía tener un gran presupuesto. Empezamos con una cantidad que fue subiendo y subiendo y subiendo… Hasta que llegamos a la actual», descubre el director sobre el asunto que convirtió en noticia a la serie. «Sé que se habla de una superproducción, pero no creo que tengamos un presupuesto exorbitante. Ocurre que a veces dicen de algunas películas que son baratas, bueno, pues es barata si el resultado final es el que se pretendía. Sin este dinero, esta serie no sería “La peste”, habríamos hecho otra cosa», remata Alberto Rodríguez. Una idea que apoya Domingo Corral, director de ficción original de Movistar, quien, al final, paga la factura: «Si la comparas con “Britannia” o “Babylon Berlin”, es barata, y estas series son con las que competimos en el mercado internacional y las que ve el espectador de Movistar. Desde el minuto uno teníamos claro que no solo iba a ser una serie muy buena en España, sino que tenía que competir con las internacionales», presume.

Pasado el trámite del presupuesto, que por lo inusual en nuestra ficción ha llamado la atención, «La peste» permite que el espectador pasee por una Sevilla sucia, tenebrosa, llena de conjuras y misterios; pero también radiante con su luz natural y la gloria de ser la puerta por la que entraban las riquezas del Nuevo Mundo. «La documentación de la época deja cosas maravillosas, como que un 10% de la población era negra o que se hablaban 50 idiomas y dialectos», explica José Antonio Félez, productor de cabecera de Alberto Rodríguez. Y al fondo, entre los callejones renacentistas donde convivía la más refinada riqueza material y espiritual junto con la mayor de las miserias de la gente que gritaba «¡Agua va!», se cuela el «eco de la Conquista», como describe el guionista Rafael Cobos.

Crímenes entre la epidemia

«La historia transcurre en una época en la que a España le toca la lotería al descubrir un continente, y la gran riqueza que genera a cambio de relativamente poco. Y al tiempo, esa ciudad que está en auge y rozando su cénit tiene una crisis bestial porque se produce una epidemia», explica Alberto Rodríguez. Con ese telón de fondo, el espectador acompaña a Mateo, un condenado por la inquisición que busca el perdón investigando una serie de crímenes en los que están involucrados destacados nombres de la sociedad.

«Queríamos viajar al pasado para contar paralelismos con el ahora. España se benefició muy poco de aquello. Todo el oro que entraba por el puerto se iba y en Sevilla no se quedó nada. Nos tocó la lotería, sí, pero es como cuando le toca a un pobre y diez años después es más pobre aún», cuenta el productor José Antonio Félez.

comentarios