ESTRENO EN MOVISTAR

«1993», la serie que España aún no se ha atrevido a hacer

Ludovica Rampoldi. creadora de «Gomorra» y «1993», demuestra que se puede hablar de corrupción política sin herir sensibilidades

«1993»
«1993» - MOVISTAR
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Ludovica Rampoldi, creadora de «Gomorra» y «1993», demuestra que es posible adentrarse desde la ficción en las cloacas de la sociedad y hablar de corrupción. «1992», primera parte de la serie italiana que llega hoy a Movistar+ Series (22.30), cuenta la historia de Leo Notte (Steffanon Acorsi), un hombre del mundo de la publicidad, experto en comunicación política, que sueña ahora con aventuras en ese enfangado terreno reformulando un nuevo movimiento. Pero antes debe afrontar los cargos por asesinato de los que le acusan e intentar reflotar lo que queda de su reputación. A su alrededor, otros personajes giran también en un baile de ambiciones, alianzas y traiciones.

¿Es sencillo vender una historia así cuando la sombra de la época es tan cercana? «Fue muy fácil, cuando tuvimos la biblia de personajes y la historia de la primera temporada fuimos a Sky y estuvieron encantados de producirla. Era todo un reto hacer una historia de algo que no se había tratado antes, así que era una oportunidad. Tuvimos dificultades porque hablamos de gente que existe y que vive y es complicado escribir sobre ellos. Lo que hemos hecho ha sido poner el foco en nuestros personajes ficcionados, la Historia es el fondo», cuenta la creadora. «Y nunca hemos recibido presiones. Contamos la historia de Berlusconi, pero en 1992 y 2993 no era el que conocemos hoy, era un empresario que estaba a punto de cambiar de vida. Y tenemos como punto de vista el de Leo, que veía a Berlusconi como un luchador, un hombre que peleaba por lo que quería», añade.

Además de contar el ascenso de Berlusconi, estos nueve episodios hablan de la imputación de Craxi, el derrumbamiento de Andreotti y el imparable ascenso de la Liga Norte en el valle del Po entre otro. «Mostrar a los personajes reales es uno de los mayores retos de la serie. Berlusconi fue el más complicado, porque está muy presente en nuestro imaginario colectivo», reconoce Rampoldi, que prefiere no juzgar a sus personajes. «No hay límites, pueden hacer lo que quieran, y eso es muy liberador. A todo el mundo le gustaría ser uno de ellos, sin sus consecuencias claro, y por eso a la audiencia le gustan. Experimentan su vida desde su sofá», plantea.s

Pese a la realidad social que muestran sus series, que sin duda ayudan a despertar conciencias, Rampoldi no cree que su objetivo sea educar a nadie. «Solo queremos entretener. La misión de cada serie es lanzar preguntas, no responderlas. Quizás si alguien ve la ficción se plantee cosas sobre la corrupción, pero no es el objetivo», insiste, subrayando las diferencias entre «Gomorra» y «1992» y «1993». Una habla de la mafia y es del género criminal, las dos últimas son puro drama.

Pese al éxito de «1992» en Italia, en España la política sigue siendo un tabú televisivo. «Y eso que tenéis mucho material. Somos muy similares, pero es cierto que estuve en Barcelona y mucha gente me dijo lo mismo, que no tenéis una serie así. Nosotros teníamos mucho material, terror, corrupción, el Vaticano...es muy extraño separar el material que tiene nuestra historia y el experimento de contarlo», afirma

¿Hay material para hacer incluso 2017? «Hay para escribir hasta 2046», bromea la guionista. «Pero esta serie funciona como una trilogía. Queremos contar hasta la victoria de Berlusconi. No sé si seguiremos más allá», concluye.

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