El cine de ABC

Y de la bruma surgió un justiciero...

ABC te trae este domingo «El jinete pálido» por 1,99

Y de la bruma surgió un justiciero...

Recuerden: «Contemplé un caballo pálido, y el nombre del jinete era la muerte. Y el infierno le seguía...». En 1985 se estrenaba «El jinete pálido» donde Clint Eastwood empezaba en serio su transformación de actor correcto a director genial, uno de los mejores de la historia. Basada en «Raíces profundas», Eastwood desarrolló en este filme muchas de las claves que luego apuntalarían su obra maestra y una de las mejores películas de toda la historia del cine: la impresionante «Sin perdón».

«El jinete pálido» ya tiene esas sombras crepusculares, ese clasicismo que luego caracterizaría al cine de Eastwood. Diversas formas narrativas, un escenario sombrío y un héroe que lo mismo es ángel que demonio. Un ser salido de la nada que acabaría siendo mítico en todas las películas del Oeste. Es este filme un homenaje al western, que estaba enterrado hace tiempo y al que resucitó Clint con este formidable ejercicio de justiciero implacable.

El argumento es simple, pero está narrado con una estética y profundidad en sus personajes realmente admirable. Unos colonos buscadores de oro sufren el acoso de un cacique. De las brumas llegará un jinete misterioso que se hace llamar Predicador. Él pondrá las cosas en su sitio y saldará viejas cuentas: «Tú, ¡¡tú!!».

La película, que ya tuvo grandes críticas en su estreno, ha ganado tanto con el tiempo que ha pasado a ser un clásico y un filme de culto. Asentó las bases del mejor Eastwood director y fue un éxitazo en taquilla, teniendo en cuenta lo poco que costó (otra tónica en el cine de Eastwood): siete millones de dólares para unas ganancias de 42 millones.

En realidad el éxito no fue una gran sorpresa porque el californiano ya había dirigido e interpretado con acierto otros dos westerns: «Infierno de cobardes» y «El fuera de la ley», pero aquí se superó sobradamente.

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