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Verónica Echegui: «Vivo y quiero trabajar en España, no me voy a ningún lado»

Doce años después de recitar convencida en su debut en el cine que quería ser actriz, Echegui estrena la italiana «¡Déjate llevar!», con la que alienta su filosofía profesional, combinando proyectos internacionales con otros de su país: «De momento, no me voy a ningún lado»

Verónica Echegui en la película «Me estás matando, Susana»
Verónica Echegui en la película «Me estás matando, Susana»
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«Voy a ser actriz, que nadie lo dude porque lo conseguiré». Hace doce años, una convencida Verónica Echegui pronunció esta frase en «Yo soy la Juani», su debut a las órdenes de Bigas Luna. Un momento que, viendo el recorrido profesional de esta actriz total, parece ya muy lejano.

Después de aprender italiano en cuatro meses, participar en dos series internacionales, imitar el acento mexicano y darle la réplica a Gael García Bernal o Toni Servillo, Echegui mantiene intacta su «energía»: «Quiero creer que sigo conservando esa espontaneidad del principio», cuenta en una entrevista a ABC la intérprete. Y para muestra, un botón. Tras aceptar coprotagonizar el filme transalpino «¡Déjate llevar!», que estrena este viernes, con el alma de «La gran belleza», no dudó en asimilar el carácter de su personaje en la cinta dirigida por Francesco Amato al presentarse a Servillo. «Decidí ponerme el traje de Claudia las 24 horas al principio con él para establecer un poco la dinámica y creo que él pensaba que yo estaba loca. Seguro que dijo: "Madre mía, menuda oligofrénica que tengo aquí enfrente"», bromea la protagonista de «La niebla y la doncella».

Actriz visceral acostumbrada a aceptar proyectos que le imponen –«si me empiezo a poner nerviosa es que me gusta», reconoce–, no pudo evitar sentirse atraída por «un personaje bombón como Claudia», porque no le asustan los retos y le interesaba saber «cómo una persona puede hacer tanto daño sin darse cuenta, con ese encanto y gracia que tiene ella. Era algo que no había hecho nunca y me llamó un montón la atención. De hecho, me costó encontrarlo».

Por eso reta a los desafíos, y busca aquello de lo que carece. Más proclive a los dramas, no tiene problema en enfrentar comedias, más cuando pretenden trascender los tópicos del género, su banalidad, y hacer reflexionar al espectador. Y aunque le resulta más difícil hacer reír que provocar el llanto, porque la carcajada requiere «un equilibrio muy sutil que algunos tienen a flor de piel pero otros tienen que encontrar», fundamenta el éxito en un buen guión, y este lo era. «Está bien cimentado, tiene todo mucha lógica y sentido. La intención no era hacer reír a la gente sino exponer situaciones cómicas por cómo se constelan la vida de los dos protagonistas, dos personas tan diferentes», explica la actriz.

La película italiana contrapone el carácter racional de un psicoanalista con la alocada personalidad de su nueva entrenadora personal, que irrumpe en su vida para darle un vuelco. «Lo que más me gusta de la película es lo mucho que nos alejan de los demás nuestras ideas y nuestros prejuicios, porque en la persona más inesperada y en la que menos imaginas no solo puedes encontrar un amigo sino alguien que pueda transformar tu vida y cambie tus esquemas para siempre», comenta Verónica Echegui.

Echegui, que el año pasado estrenó «La niebla y la doncella», irrumpe en la cartelera de este enero con dos películas, una italiana y otra mexicana, y una serie británica, «Trust». Pero su coqueteo internacional no la priva de degustar el éxito de su país, como ha demostrado con «Apaches». «Ha coincidido que lo que he hecho en los últimos cinco años se ha estrenado ahora todo seguido y no por el orden en que lo he hecho. He estado compaginando, pero no ha sido una decisión de "me voy fuera"; ha ido sucediendo. La intención real para mí sí que es aprender todos los idiomas que pueda para poder acceder a más trabajos en más lugares y por lo tanto tener más posibilidades de encontrar buenos proyectos. Ser una actriz más completa al conocer otras formas de hacer cine, diferentes culturas y gente. Pero yo vivo en España y quiero trabajar en España, no me voy a ningún lado a vivir. De momento no me voy», tercia, convencida. Si dijo que quería ser actriz y lo fue, pese a la negativa de sus padres, por qué no creerla.