Star Wars

La amenaza de los porgs: más peligrosos de lo que te piensas

De acuerdo con la ciencia, las sorprendentes criaturas nacidas en «Los últimos Jedi» pueden ser un riesgo para los ecosistemas de la saga

Los porgs podrían no ser tan adorables, después de todo
Los porgs podrían no ser tan adorables, después de todo
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La aparición de los porgs fue sin duda una de las mayores sorpresas que dejó «Star Wars: Los últimos Jedi», la octava película de la franquicia de George Lucas. Sin embargo, lo cierto es que estas criaturas, tan adorables como insoportables, podrían suponer un grave contratiempo para la saga y toda una amenaza.

Así lo confirma un reportaje de «The Verge», que se apoya en la ciencia para fundamentar su teoría, que debe ser explicada desde su origen. En «Star Wars: Los últimos Jedi», un gran número de porgs terminan huyendo del planeta Ahch-To a bordo del Halcón Milenario tras asustarse, marchando rumbo a otro lugar del universo intergaláctico de Star Wars que no se desvela.

Sin embargo, en el nuevo destino parece estar la clave de esta teoría científica. Toda especie puede pertenecer a tres grupos: nativos, no nativos e invasores. En el planeta Ahch-To, los porgs eran nativos, aunque en su nuevo destino podrían «convertirse en invasores» y «causar daño en el ecosistema y a los seres humanos», como refiere el artículo, así como convertirse en un peligro para «las especies nativas» de ese lugar.

Así lo destaca, en el citado reportaje, el profesor Tim Blackburn, experto en especies invasoras del Centro de Biodiversidad e Investigación de Medio Ambiente en la UCL (Universityu College London), universidad pública del Reino Unido. «Los porgs pueden destruir a las especies nativas de su nuevo destino... si allí no existen depredadores de porgs», asegura al respecto de estas especies, que tienen «muchas probabilidades de convertirse en invasoras» al «ser transportadas a un nuevo lugar».

Casos reales

El reportaje pone de ejemplo un supuesto real sucedido en la década de 1930, cuando el sapo de caña fue llevado a Australia desde Hawai para combatir un escarabajo que estaba destruyendo cosechas. Sin embargo, el efecto generado por la introducción de esta especie venenosa en la fauna australiana fue el inverso. No solo no se redujo el número de escarabajos, sino que este aumentó y lo que disminuyó fue la cifra de depredadores australianos presentes en la zona, que se intoxicaron y murieron por culpa de estos sapos de caña.

Más allá de ello, como apunta el reportaje, se han producido «cientos de casos similares» a lo largo de la historia. Las serpientes arbóreas de Guam, los zorros en Australia o los erizos en Nueva Zelanda son otros ejemplos de ello.

Sin embargo, no todas las especies que llegan a un nuevo ecosistema son invasoras, como asegura a «The Verge» Mike Cove, estudiante de posgrado en Medicina en la Universidad de Carolina del Norte, quien explica que «de cada diez especies que llegan a un nuevo lugar, solo diez sobrevivien» y que «solo una puede causar problemas entre los habitantes» de su nuevo hogar.

El riesgo, así las cosas, no es muy elevado, pero existe, con lo que es probable que los porgs supongan una nueva amenaza en el ecosistema al que les transporte el Halcón Milenario y generen un nuevo conflicto intergaláctico en Star Wars. Salvo, claro está, que su nuevo destino esté plagado de criaturas depredadoras de porgs, al más puro estilo Chewbacca.

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