Actualidad

Así fue el «pinchazo» de Dani Rovira en los Goya 2016

La audiencia calificó la gala de «soporífera» y consideró que el cómico estaba «sobreactuado»

Vídeo: Así respondió Rovira a las críticas
I. ZAMORA Madrid - Actualizado: Guardado en: Actualidad

El pasado mes de febrero Dani Rovira aseguró en Twitter que no había merecido la pena presentar la gala de los Premios Goya por segundo año consecutivo. El monologuista escribió en la red social que las «críticas, desprecios, insultos, acusaciones y decepciones» no compensaban el trabajo realizado y su malestar daba a entender que no volvería a actuar como maestro de ceremonias en la denominada «fiesta del cine».

Tras el disgusto que le había supuesto ese relativo fracaso televisado, Rovira no quiso responder a las críticas y prefirió zanjar la polémica con el silencio como respuesta. Meses después el actor vuelve a hablar de los Premios Goya para confirmar, eso sí, que volverá a subirse al escenario para conducir la ceremonia y que dará la espalda a quienes critiquen su labor con ánimo de ofender. «Aprendí a no asomar la cara al volcán cuando está en plena erupción», dice ahora el actor.

Una gala «interminable»

Cierto es que, si bien su primera incursión como maestro de ceremonias fue aclamada por la audiencia, la segunda gala no podría contarse entre las mejores actuaciones de Rovira sobre un escenario. Algo normal dado que, entre otras cosas, el cómico ya no contaba con el factor sorpresa de su primera vez, cuando encandiló a propios y extraños con una intervención fresca, dinámica y en la que la risa había sido el factor dominante. En su segunda aparición el guión no parecía tan trabajado, muchos chistes sobraban y algunas actuaciones, como la del mago Jorge Blass, ni siquiera tenían razón de ser.

Twitter, que es cruel con el error ajeno, se cebó con el artista y la actuación de Rovira recibió, entre otros, los calificativos de «soporífera» e «interminable».

Hubo también quien opinó que las bromas de Rovira habían sido «ofensivas» y con «poca gracia». Para muestra esta frase del cómico en plena ceremonia: «Si bajan el IVA al comprar un yate y me da igual, entiendo que a Montoro le pasa lo mismo con la cultura». Días después de la gala, la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), no dudó en remitir una carta al entonces presidente de la Academia, Antonio Resines mostrando su «profundo malestar» por tales declaraciones.

No gustaron tampoco las reivindicaciones políticas de un Rovira, para algunos «sobreactuado» y que había optado por la crítica fácil a Mariano Rajoy. También sobraron otros momentos, como el número musical de apertura, que algunos vieron «descoordinado» y «poco ensayado» o la petición de un Goya para Mario Casas con la que el actor disparó la mofa en Twitter.

Parece que el paso de los meses ha logrado que Rovira mire las cosas con perspectiva y decida arriesgarse de nuevo. Sobre cómo será la gala que tendrá lugar el 4 de febrero el actor no ha adelantado pistas. «Hemos llegado a la conclusión de que lo que le gusta a la gente en los Goya es la comedia y la emotividad. Queremos hacer una gala muy sencillita donde ya la propia gala te genera emociones». Quién sabe si a la tercera irá la vencida.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios