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Matteo Garrone recoge en «Dogman» la cara B de «Gomorra»

El coreano Lee Chang Dong con «Burning» y un documental bien polémico sobre Whitney Houston completan un programa interminable

El director de cine italiano, Matteo Garrone, en la rueda de prensa para presentar la película «Dogman»
El director de cine italiano, Matteo Garrone, en la rueda de prensa para presentar la película «Dogman» - EFE
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La competición por la Palma de Oro es un surtidor incesable hasta el punto de que quedan horas para que el jurado dé los premios y, con la nueva moda de poner el carro delante de los burros (o sea, la gala antes que la crítica), habrá alguna película que se quede sin la bendición del papel escrito, concretamente la última en salir, «El peral salvaje», o algo así, del turco Nuri Bilge Ceylan, ganador aquí de todos los premios posibles, desde la Palma al Especial del Jurado y el de Mejor Director. Estará contento, el hombre, con esta nueva moda festivalera. O gana un premio gordo o ese tan célebre del Tupido Velo para su película. Las dos últimas en verse han sido la italiana «Dogman», de Matteo Garrone (el de «Gomorra»), y la coreana «Burning», de Lee Chang Dong, y ambas tienen dentro material de Palmarés.

«Dogman» es una sórdida historia sobre la debilidad del fuerte y las posibilidades del débil, que la localiza Garrone en un andurrial a las afueras de Roma y entre personajes extremos; los dos principales son un tipo enclenque que tiene una peluquería de perros y en la trastienda un pequeño negociete de tráfico de cocaína para la gente del barrio, un buen tipo que sobrevive milagrosamente en ese entorno tremendo en el que reina la brutalidad del otro personaje, pura carne de cañón pero bestia como él solo. La película arranca con unas imágenes tremendas en las que el escuchimizado Pietro trata de limpiar y peinar a uno de esos perrazos que matan todo lo que tienen cerca, lo cual viene a ser ya una declaración de principios de lo que vamos a ver…

El cine de Garrone, en especial el que mira tan de frente la animalidad del hombre, tiene la virtud de estar lleno de tipos, personajes y psicologías preñadas de «cosa nostra», de esa violencia insana que se lleva en la jeta. La fuerza bruta es el motor que pone en marcha el argumento y que provoca constantes elecciones entre el «sí» y el «no» en ese personaje, peso pluma, en medio del ventarrón, y le ofrece al espectador numerosas ocasiones para reflexionar y situarse entre ambas respuestas. La precaución, el miedo, un concepto difuso de la amistad, una necesidad de «ponerse en valor» a sí mismo, algo parecido a la dignidad…, el modo en que resuelve la película esa lucha aparentemente desequilibrada entre la fuerza y la fragilidad es lo que encierra este relato de supervivencia.

Una adaptación de una novela de Murakami

La coreana «Burning» es una inteligente y perversa adaptación de una novela de Murakami, que Lee Chang Dong convierte con elegancia, mucha intriga y aún más paciencia en un poético discurso sobre el amor, las frustraciones, las diferencias sociales y la banalidad del mal. Lo grande de la película de Lee Chang Dong es que te pasea entre géneros y atmosferas solapados, y aunque es quizá muy larga, para no pesar como una losa mantiene la tensión, la intriga y el desconcierto hasta el final: un joven soso y solitario que quiere ser Faulkner, una chica alegre y enamoradiza, otro joven rico y snob que quiere ser el Gran Gatsby… Tensiones románticas y estéticas cruzadas que se humedecen con una lánguida y escurridiza trama criminal. El resultado es glorioso y sinfónico, y no sería rara que encontrara su sintonía con el jurado.

Fuera de la competición se presentaba el emotivo y polémico documental que Kevin Macdonald ha hecho sobre Whitney Houston, la estrella de la música que murió en 2012. Es una impresionante colección de imágenes y testimonios sobre la cantante, y ofrece un repaso de ella y su familia, su música, sus complicadísimas y furiosas relaciones con el sexo y las drogas… Hay tanto material inflamable en la película y tanto leño echado a su hoguera que solo la enormidad de su voz la salva de esa pira en la que vivió rodeada de los suyos. Hay que entrar con recogedor y escoba a este magnífico trabajo documental.