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Jim Jarmusch: «No creo que haya ladrones de ideas. Si algo te emociona es tuyo, eso es lo que significa ser artista»

El cineasta de Ohio estrenó el viernes «Gimme Danger» y volverá en diciembre con «Paterson»

Jim Jarmusch, a la izquierda, junto a la actriz Golshifteh Farahani y a Adam Driver en el Festival de Cannes el pasado mayo
Jim Jarmusch, a la izquierda, junto a la actriz Golshifteh Farahani y a Adam Driver en el Festival de Cannes el pasado mayo - AFP
María Estévez Toronto - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Artista como religión, apasionado de la revolución industrial y sus consecuencias, conmovedor, estilista e intelectual; Jim Jarmusch entiende como pocos que el cine es un vehículo de expresión no corporativa. Jarmusch, a quien aburre la vaguedad, pidió antes de realizar la entrevista que las preguntas fueran concretas, y así, con la presión, me senté ante uno de mis ídolos temiendo que mi intelecto no estuviera a su altura. Este cineasta de Ohio de lírica cinematográfica exuberante, regresa con dos películas, primero «Gimme Danger», un documental de referencia que celebra a Iggy Pop y el grupo The Stooges (estrenado esta semana en España), y, a principios de diciembre, «Paterson», un filme que demuestra cómo la sensibilidad del realizador está conectada a la poesía. Dos instrumentos de la ekphrasis literaria que acumula Jarmusch en cada una de sus cintas, un autor de absoluta relevancia social por mucho que los críticos se empeñen en llamar nostalgia a la realidad que nos devora.

P: Iggy Pop ha dicho que solo Jim Jarmusch podía contar la historia de The Stooges

R: No sé si realmente Iggy piensa que soy el único que puede contar su historia, no hay duda que soy un gran admirador de los Stooges, además vengo del Medio Oeste americano, como él, de una zona industrial. Eso es importante. Cuando me preguntó hace ocho años si quería contar la historia de los Stooges, no de Iggy Pop, sino del grupo, me quedé de piedra y luego le contesté: 'empiezo mañana'. Iggy es una criatura increíble y los Stooges son un grupo muy importante en la historia de la música.

P: Ocho años y varias películas por en medio, finalmente terminó «Gimme Danger». ¿Por qué tanto paréntesis?

R: Me ha llevado mucho tiempo, lo iba realizando al mismo tiempo que hacía otras películas. Costó mucho conseguir el dinero, al principio lo pagué de mi bolsillo hasta que me di cuenta que había gastado cerca de cincuenta mil dólares y debía detenerme antes de arruinarme. Luego dirigí «All the Lovers Left Alive» y volví al documental, luego hice «Paterson». He ido trabajando en «Gimme Danger» de forma intermitente. Cuando le decía a Iggy que no podía mantenerme solo con el documental, me contestaba; no te preocupes, estoy feliz por el simple hecho de que estés involucrado y seas tú quien pone voz a la historia de Los Stooges.

P: El hecho de ser amigo de Iggy Pop durante cerca de veinte años ha significado un compromiso por su parte. ¿Ha omitido algo por su amistad con el líder del grupo?

R: No. No comprometí nada, pero debo decir que cuando Carter Logan vio el documental, mi colega y productor del filme, le dije: 'Si a Iggy no le gusta lo que he hecho, lo voy a dejar a un lado y no lo voy a estrenar.' Dos días después, Iggy llamó y me dijo que estaba muy orgulloso del documental. Yo no sabía lo que él iba a pensar, aunque he intentado hacer una carta de amor, una celebración, porque Iggy es el centro de la historia, él es el guía a través de la narración. No quería otras voces, como la de David Bowie, que fue productor del filme y a quien respeto muchísimo, sin embargo, no quería su perspectiva porque, aunque ayudó a crearlos, no formaba parte de ellos. La intención era contar por qué celebramos los Stooges. Mientras hacíamos la película, yo que soy un admirador de Nick Cave, vi «20th days on earth», documental innovador y poderoso que me hizo dudar de «Gimme Danger».

P: ¿Se deja influir por películas que ve, por el arte que le rodea?

R: Todo lo que me emociona aparece en mi trabajo, sin embargo, no lo analizo. Sé que cuando algo me emociona, incluso si es una formación de nubes o una pieza de arquitectura, lo incluyo en mi obra. Es parte de mi experiencia e intento anotarlo porque una vez que me emociona, me pertenece. Por eso no creo que haya ladrones de ideas, si algo te emociona es tuyo, eso es lo que significa ser artista. Todo el arte es parte de ese océano.

P: Los Stooges tuvieron cierta importancia política en los sesenta que ahora resulta relevante, con la llegada de Donald Trump

R: He intentado conceptualizar ese contenido dentro de la historia del filme. Entonces era algo real, aunque había otros grupos como MC5 que utilizaban la política en sus temas y eran más agresivos, me encantaban, igual que The Clash que era otra banda muy política. Sin embargo, los Stooges, de algún modo, fueron más revolucionarios porque no utilizaron su música como una plataforma política.

P: Paterson es mi película favorita del año, ha convertido el filme en un poema. ¿Cómo creó la estructura de la historia?

R: La película tiene muchos niveles. La primera vez que fui a Paterson, fue hace 25 años, porque de allí es el gran poeta Williams Carlos Williams, un médico que trajo al mundo más de 2000 bebes y que escribió poemas bellísimos. Fui a ver la cascada, los edificios industriales y al regresar a Nueva York me puse a estudiar la historia de Paterson. No para hacer una película, sino porque tiene una historia fascinante. Es la primera ciudad industrial en América. Creada por Alexander Hamilton como la ciudad utópica industrial frente al poder de la cascada. Se convirtió a principio del siglo XIX en la primera ciudad industrial de Estados Unidos. Una de esas urbes con multitud de grupos étnicos, me interesé mucho en ella y tomé notas del primer párrafo del poema «Paterson», que describe como un hombre la formación rocosa a la entrada de la ciudad. Eso me dio la idea de crear un personaje llamado Paterson, que vive en Paterson, que es un poeta y tiene un trabajo real, porque no hay un poeta que gane dinero con las letras. Me gustó que fuera un conductor de autobús porque te lleva por la ciudad viviendo historias diversas mientras mantiene un horario.

P: ¿Escribe poesía? Todo su trabajo tiene una gran sensibilidad poética.

R: Algo, hay periodos de mi vida en los que soy más prolífico. Me gusta leer y escribir poesía. En realidad me gusta leer libros de todo tipo; sobre ciencia, suspense, política y también poesía. Estoy leyendo un libro sobre los árboles en América, una novela de crímenes, la traducción de Poemas que Ron Padgett ha hecho de «Apollinaire». Ron Padgett fue quien escribió los poemas de Paterson y ha estado trabajando en esta traducción llamada «Zone» desde 1960, es bellísima. Y otro libro de un autor sueco, «Microtexto», que fue escrito en un asilo en tarjetas de visita. Leo muchas cosas al mismo tiempo.

P: ¿Fue Adam Driver su musa en «Paterson»?

R: La verdad no, porque no le contraté hasta después de tener el guion. Normalmente escribo para actores específicos, pero esta vez no lo hice. Sin embargo, colaboró conmigo de una forma maravillosa para meterse en la piel del personaje. Él es parte integral de la película, perfecto para el papel. Sabía que lo quería desde el momento que lo conocí.

P: ¿Qué es lo que disfruta más del proceso de hacer un filme?

R: Me gusta todo, escribir, grabar y hasta editar la narración, lo único que no me gusta es la parte financiera. Conseguir el dinero para rodar la película. Me encanta escribir, llegar a ese momento en que consigo escuchar a los personajes hablar cuando ya no les digo lo que tienen que decir y me lo dicen ellos a mí. También me gusta rodar porque estas rodeado de gente alucinante, ya sea con el equipo colgando una luz, sintiendo su espíritu, o colgando una cortina, aunque no pueda dormir por la presión y el cansancio. Luego, en la sala de edición es cuando la película toma forma, donde das forma a la belleza, juegas con el contenido poniéndole música. Pero no me gusta conseguir el dinero y tampoco me gusta hacer esto, hablar sobre mi trabajo.

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