Crítica de «La región salvaje» (**): Ese objeto oscuro y pulposo de deseo

Amat Escalante mezcla la realidad sucia de los personajes con una fantasía alienígena e inexplicada

Escena de La región salvaje
Escena de La región salvaje
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Ni bien diluido se deja tragar con facilidad el cine del mexicano Amat Escalante: uno va a ver una película suya y sale pidiendo una lavativa. Cine que indigesta, que perturba, que conmociona más que emociona, y que conjuga la idea de brutalidad como si fuera un verbo.

Aquí lo que menos importa es que el relato sea un disparate que mezcla la realidad sucia de los personajes con una fantasía alienígena e inexplicada (afortunadamente, habría que añadir). Las formas de Escalante son contundentes, hasta el punto que hay momentos en los que uno fuerza su mirada desde la pantalla a, digamos, el teléfono móvil, pues la agresividad sexual, el desconcierto sórdido, el apretar las piernas, así lo sugieren. No hay el menor aprecio, esa «chuche» emocional que uno paladea mientras ocurren los sucesos a esos personajes lejanísimos, extraños, con lo que la agarradera consiste en escuchar lo metafórico (por otra parte, evidentísimo y chirriante) y encontrarle el sentido al obvio mensaje antimachista, anti homófobo y de liberación sexual…

Por lo demás, ese Alien pulposo se presta a demasiados chistes «pro» como para tomarse en serio la película.

comentarios