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Premios Forqué 2018

Cuatro meses de trabajo, muchas caras conocidas y «la adrenalina a tope»: así será la gala de los Premios Forqué

Rafael González, CEO de la empresa Inusual Events y uno de los organizadores de la ceremonia, desvela a ABC el trabajo que hay detrás de la que es considerada la antesala de los Goya

Fotografía de archivo de los Premios Forqué 2017, en que la película «Tarde para la ira» recibió el galardón a al mejor Largometraje de Ficción y Animación,
Fotografía de archivo de los Premios Forqué 2017, en que la película «Tarde para la ira» recibió el galardón a al mejor Largometraje de Ficción y Animación, - EFE
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Conocidos como la antesala de los Goya, la XXIII edición de los Premios Forqué se celebrará este sábado en el Palacio de Congresos de Zaragoza y será retransmitida por TVE. La delicadeza de «Verano 1993» (Carla Simón) competirá con la naturalidad de «La librería» (Isabel Coixet), con lo grotesco de «Handia» (Aitor Arregi y Jon Garaño), con la perversidad de «El autor» (Manuel Martín Cuenca), con la magia creativa de «Abracadabra» (Pablo Berger). Actores y actrices; documentales y cortometrajes también rivalizarán en una gala en la que el realizador aragonés Carlos Saura, figura del cine español, recibirá la Medalla de Oro de EGEDA, en homenaje a su trayectoria.

[Lea aquí la lista completa de los nominados a los Premios Forqué 2018]

A pocas horas de que se entreguen los galardones, se ultiman los detalles para que la ceremonia salga perfecta; tratando de que siempre sea diferente a las ediciones anteriores. El encargado de conseguirlo –una vez más– es Rafael González Lasso de la Vega, CEO de la empresa Inusual Events, que, junto con su equipo y bajo la batuta de EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales), organiza la gala.

Rafael González Lasso de la Vega, CEO de la empresa Inusual Events, organiza con su equipo los Premios Forqué
Rafael González Lasso de la Vega, CEO de la empresa Inusual Events, organiza con su equipo los Premios Forqué

Cuenta que empiezan a prepararla «cuatro o cinco meses antes» y que, cuando faltan pocos días para que arranque, el trabajo se multiplica. Hay miles de cosas de las que estar pendiente. «Son ocho días de premontaje, montaje y ensayos de la gala; con la adrenalina hasta los topes», explica González, quien desvela que cerca de 140 personas trabajan en los Forqué, desde carpinteros hasta personas que se encargan de la rotulación, pasando por quienes aseguran las estructuras o ponen la moqueta y las alfombras. «Ya en el escenario, hay que controlar sonido, vídeo, luces... coordinar todo eso es una barbaidad, que funcione bien es importante porque te la juegas. Cualquier fallo de ese tipo se refleja en el directo de la gala (…), con lo cual, la tensión que uno acumula es tremenda», explica el empresario, que se define como un perfeccionista que cuida hasta el más mínimo detalle. «No se trata de un detalle del que te des cuenta, sino de que no aprecies nada que esté mal», asegura.

Habla sentado en una de las butacas rojizas de la sala de principal de Cines Doré, sede de la Filmoteca Nacional; el lugar que el pasado mes de diciembre albergó un encuentro con la prensa para promocionar los Premios Forqué. Los techos y las paredes de madera policromada, el enorme escenario del que cuelga una pantalla blanca y la disposición de las sillas dejan adivinar que se trata de una de las joyas de la arquitectura madrileña de los años 20. Allí, González explica que en la ceremonia de este sábado «va a haber grandísimas actuaciones musicales». A Sergio Dalma, Pastora Soler y el grupo Efecto Pasillo se les unirán los concursantes de Operación Triunfo que ya han sido expulsados de la Academia: Nerea, Cepeda, Raoul, Mireya, Ricky, Marina, Thalía, Juan Antonio y Mimi. También habla de los presentadores: Elena Sánchez, presentadora de «Días de Cine» en TVE, y Boris Izaguirre. Sobre ellos, el empresario tiene puesta mucha confianza: «El tema de los presentadores es básico. Si no aciertas con ellos, es muy difícil que una gala funcione bien. Yo, hasta ahora, estoy súper contento; han sido muy buenos profesionales y este año estoy convencido de que también lo van a hacer estupendamente». Y se lucirán, esta vez, desde Zaragoza.

Este año, los Premios Forqué tendrán además sello maño y González confía en que haya expectación máxima. «En Madrid la hay, pero no es tanta como en otros sitios porque es un poco la meca del cine español. En Sevilla [donde se celebró la gala del año pasado] fue espectacular. Ibas al hotel y sabían lo que eran los Premios Forqué (...) Te montabas en un taxi, y lo mismo. Había habido cobertura en los diarios locales, en la radio, en televisión... y, a parte, un poco ese boca-oreja que quizá en Madrid no se produce tanto. Ves un ambiente de ilusión, optimismo, ganas de hacer cosas y de orgullo de pertenencia; de aquí, en mi ciudad, se va a hacer un pedazo de premio de cine». Un fenómeno del que también es testigo cuando va a Latinoamérica para acudir a los Premios Platino, que organiza con su equipo y que cada año se celebran en un país distinto de Hispanoamérica. «Los latinos tenemos mucho que aprender de otras culturas: de la asiática, de la anglosajona... pero ante todo somos latinos y eso se palpa y se transmite, no solo durante los premios, sino también a lo largo de la ceremonia. Y con los Platino pasa lo mismo con los Forqué: cuando vamos a una ciudad, ellos se sienten orgullosos de que se celebre allí».

Aunque reconoce que adaptarse a la forma de trabajar de otros países, a su ritmo, es complicado, afirma que siempre se consigue. Para él, no hay nada que no se pueda lograr con capacidad de adaptación, siendo «prudentemente valiente» y trabajando duro. Explica que, en estos días de ajetreo, trabaja «como mínimo diez horas al día»; se trata de jornadas laborales que pueden llegar incluso hasta las 16 horas. «No sé ni cómo nos acostumbramos. Ni cómo salen bien los análisis y seguimos sanos. Pero bueno, crucemos los dedos mientras tanto» ríe. «Cuando ya acaba todo, suelo ponerme muy malo. Me bajan las defensas, me pongo enfermo y entro en una sensación de decir: “bueno, ahora qué es lo que tengo que hacer”. Porque estás acostumbrado a ir a tales revoluciones... Entonces, me cojo unos días de vacaciones, por salud y por necesidad». Todo para que eventos como el de esta noche, los Premios Forqué 2018, no decepcionen a nadie –es más, para que sorprendan a todos–.