Una gran pantalla de led se ensamblará en la Puerta de Alcalá
Una gran pantalla de led se ensamblará en la Puerta de Alcalá - ABC
Luna de Octubre

Luz y música en El Retiro y el Prado para conquistar a la Unesco

El 21 de octubre, de 20 a 3 horas, el «Paseo del Arte» se convertirá en un lienzo para artistas

MADRIDActualizado:

Tres siglos después de que la cultura y el ocio salieran de palacio y se acercasen al pueblo, la luz y la música volverán a confluir bajo la «Luna de Octubre» en el escenario donde Carlos III extendió su despotismo ilustrado. Durante la noche del 21 de octubre, el Retiro, la Puerta de Alcalá y el Paseo del Prado se transformarán en lienzos en blancos con los que soñaron los arquitectos Juan de Villanueva y Francesco Sabatini. Desde las ocho de la tarde hasta las tres de la mañana, artistas nacionales e internacionales articularán sus obras en torno a este eje con el que se pretende seducir a la Unesco para que lo declare «paisaje cultural».

Este evento, fruto del acuerdo presupuestario con el PSOE, es heredero de la Noche en Blanco, aunque, en esta edición no abrirá tantas puertas como le hubiera gustado a los socialistas. Además de las 16 intervenciones en el entorno de los monumentos, siete instituciones -La Casa de América, el Museo Naval, el Palacio de la Bolsa, el Thyssen-Bornemisza, Medialab Prado, Caixaforum y el Museo Nacional de Antropología- acogerán conciertos, espectáculos audiovisuales y exposiciones.

Una gran pantalla de led de 150 metros cuadrados engastada en los arcos de la Puerta de Alcalá servirá de base para crear paisajes oníricos e imposibles. A su vez, las fuentes de Cibeles, Neptuno y Apolo se llenarán con 60.000 botellas de plástico iluminadas para evidenciar el excesivo uso de este material en la vida cotidiana. Además, personas de luz, movidos por la fuerza de la cinética, «transitarán» por el bulevar que separa estos monumentos para recrear historias mediante secuencias de iluminación programadas.

Una gigantesca cabeza de siete metros de altura, situada en la explanada de la puerta del Palacio de Cibeles, acentuará el narcisismo imperante en la actualidad. Despertar las conciencias también es el objetivo del artista holandés Daan Roosegaarde, que inundará de forma virtual el Paseo de las Estatuas del Retiro para señalar los estragos del calentamiento global. El músico valenciano Llorenç Barber será el encargado de colmar de música el estanque del Retiro. Los intérpretes pasearán entre el público y navegarán en las barcas mientras tocan.

La música también mandará en el Salón de Reinos, en la calle Méndez Núñez, que se transformará en una pista de baile gracias a una hormigonera que en vez de cemento lanzará bolas de discoteca. Y en la trasera de la ampliación del Museo del Prado, en la calle Ruiz de Alarcón, los iris de personas anónimas se entretejen con imágenes científicas para «expresar lo que las palabras no pueden». Mientras tanto, en la fachada principal del museo, arte y tecnología hablarán el mismo idioma a través de las matemáticas y las figuras geométricas dibujadas en tres dimensiones.