Madrid - Plan B

El Madrid de Carlos III «toma» el Belén de Sol

Habrá réplicas del Palacio Real, Puerta de Alcalá, las obras en el Prado, y las iglesias de San Ginés o el Buen Suceso

Palacio Real, reproducción para el Belén de la real Casa de Correos
Palacio Real, reproducción para el Belén de la real Casa de Correos - MAYA BALANYA

Se dice de Carlos III que fue el mejor alcalde de Madrid. Y como este año se cumplen 300 años de su nacimiento, el Gobierno regional ha decidido hacerle un homenaje convirtiéndolo en inspiración para el belén que cada año monta la Asociación de Belenistas de Madrid en la Real Casa de Correos. En el Nacimiento, que tendrá unos 150 metros cuadrados de superficie, se reproducen los principales monumentos de Madrid que se construyeron antes o durante el mandato del monarca.

Cerca de cuarenta personas trabajan en la Asociación de Belenistas desde marzo en esta obra, dándole forma a un sueño que los madrileños y quienes visiten la ciudad podrán ver desde la próxima semana en la sede del Gobierno regional de la Puerta del Sol. El Belén de este año tendrá réplicas totalmente artesanales de, por ejemplo, el propio edificio que lo alberga. Que, rizando el rizo, contendrá también en su interior la reproducción de un belén -el que se instaló en 2013-, en el mismo patio donde se instalará este año el Nacimiento.

Todos los monumentos están realizados de forma artesanal y con todo lujo de detalles

No será la única copia: los visitantes podrán disfrutar también contemplando la Puerta de Alcalá, el Palacio Real, las iglesias de San Ginés -en un bellísimo trabajo al que no falta un detalle-, la del Buen Suceso, las obras del que iba a ser, por orden del rey, museo de Ciencias Naturales y que terminó siendo el Museo del Prado; el puente de Segovia, la puerta y el inicio de la verja del Real Jardín Botánico, la Puerta de San Vicente, la ermita de la Virgen del Huerto...

Los monumentos están realizados de forma artesanal y con todo lujo de detalles: las verjas de hierro simulan incluso tener óxido; las farolas de pared con sus vidrios, los suelos de arena de la época, un zócalo de azulejos de Talavera sobre una pared, las tejas con ceniza...-.

Lavadero, humo en las chimeneas...

Junto a ellos, otros edificios que simulan ser posadas de la época -con el aire de corrala tan madrileño-, los lavaderos del río Manzanares -con sus sábanas bordadas colocadas en cestas de mimbre y las tablas de lavar-, o una casa noble en cuyo interior una familia instala su propio belén.

Para darle más verismo a la escena, las campanas de la torre de San Ginés repican, y el humo sale de las chimeneas gracias a un ingenioso sistema. Entre tanto monumento, en el que no podía faltar la fuente de Cibeles con sus leones -Hipómenes y Atalanta-, podrá verse una impresionante carroza que transporta al Rey y la Reina, y numerosos personajes, cedidos por diferentes asociados, junto con otras de Nicolás Almansa. Menos la de Carlos III, que «se ha encargado a una escultora napolitana», explica Fidel Segovia, vicepresidente de la Asociación de Belenistas. El Nacimiento será un guiño al belén napolitano, con sus figuras trabajadas de cuidados ropajes.

La visita al Belén de la Real Casa de Correos -gratuita- es un clásico de la Navidad en Madrid. En anteriores ediciones, se han llegado a recibir 10.000 visitas al día, durante las semanas que permanece abierto al público.

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