País Vasco y Galicia, seguidas de cerca por Madrid y Andalucía, son las autonomías con mejores perspectivas de crecimiento económico para este año, según sus propios empresarios. Las Cámaras de Comercio hicieron público ayer un estudio en el que se desvela que los responsables de las compañías españolas son los terceros más optimistas de la UE a Quince, y los octavos de la comunidad a Veinticinco. La gran mayoría espera engrosar sus resultados, aumentar sus inversiones y crear más empleo.
Los sectores empresariales vasco, gallego, madrileño y andaluz forman parte del grupo de las 18 regiones comunitarias que afrontan con mejores perspectivas el futuro. También los directivos murcianos y asturianos contemplan sin miedo el porvenir, ya que seis de cada 10 se muestran esperanzados sobre la evolución de sus negocios.
La mayoría de los empresarios de todas la autonomías estiman que la salud de las entidades que dirigen mejorara este año, pero varía en función del territorio. Así, el nivel de optimismo fluctúa entre el 45% y el 55% en Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y la Comunidad Valenciana.
La Rioja, pesimista
La expectativas positivas son mayoritarias entre los baleares, canarios, aragoneses, y navarros, pero en estas comunidades la cantidad de conservadores y pesimistas es mayor que en el resto. La Rioja es, no obstante, la autonomía con mayor número de empresarios con estimaciones negativas.
El presidente de las Cámaras, Javier Gómez-Navarro, resaltó que los datos están en línea con la previsión de crecimiento del organismo para este año (3,2%). La inversión y el empleo, a su juicio, son los campos en que el optimismo de los empresarios españoles sobresale respecto al de sus homólogos europeos. El problema, en opinión de Gómez-Navarro, es que el mercado laboral español es demasiado rígido e inflexible. No sólo centró su crítica en los costes del despido, sino que la amplió a la movilidad funcional, geográfica y de horarios de los trabajadores.